Gremios de la CGT y las CTA denuncian que el Gobierno mantiene un «techo paritario» del 2%: «Se jactan de que no interfieren en la discusión entre privados, y lo primero que hacen es no homologarte la inflación»

Con la reciente homologación de 19 acuerdos colectivos, los gremios nucleados en la CGT y las CTA denuncian que el Gobierno mantiene un «techo paritario» del 2%. Señalan que los aumentos que superan esa cifra simplemente no son validados por el Ministerio de Capital Humano y apuntan directamente contra el ministro de Economía, Luis Caputo.

La decisión del Ministerio de Capital Humano de homologar 19 acuerdos colectivos firmados entre sindicatos y cámaras empresarias no logró calmar las aguas en el arco gremial. Desde la CGT hasta las dos CTA advierten que las negociaciones paritarias siguen condicionadas por un techo oficial que busca contener la inflación a costa de los salarios, y sostienen que los últimos pactos validados fueron «la excepción y no la regla».

En la CGT señalan que, cuando los entendimientos con los ejecutivos superan el 2% de aumento, el promedio de inflación mensual, se topan con el freno de la Secretaría de Trabajo. Ese límite se atribuye directamente al ministro de Economía, Luis Caputo. «Se nota muchísimo que no tienen margen para homologar por encima de esa cifra», señalaron desde la CGT a NA, al tiempo que muchos empresarios, en el marco de la crisis económica, también se adaptan a la norma y, según el medio, argumentaron que no pueden otorgar alzas mayores.

El escepticismo gremial también alcanza a las estadísticas oficiales. Los dirigentes desconfían del dato difundido por el INDEC la semana pasada, que indicó que las remuneraciones aumentaron un 2,7% mensual en agosto, marcando una suba real de un punto porcentual respecto de la inflación de julio (1,7%). Para el sindicalismo, esa mejora no se traduce en una recuperación del poder adquisitivo, que consideran «lejos» de recomponerse tras años de pérdida.

Las críticas más duras provienen de la propia conducción cegetista. Cristian Jerónimo, uno de los secretarios generales, fue categórico al señalar la contradicción del discurso oficial: «Cuando uno firma por arriba del porcentaje, no homologan las paritarias, hay poco de libertad. Siempre se jactan de que no interfieren en la discusión entre privados, y lo primero que hacen es no homologarte la inflación», lamentó el dirigente en una de sus últimas entrevistas.

La cartera laboral, por su parte, defendió su accionar y sostuvo que la homologación de los acuerdos refleja «su compromiso con la promoción del diálogo social, la negociación colectiva y la construcción de consensos». Sin embargo, puertas adentro del Gobierno el mensaje es otro: los funcionarios les piden «responsabilidad» a las partes para sostener la baja de la inflación, evitan hablar de «techo» y lamentan las «ventajas» que, consideran, ciertos dirigentes sindicales intentan sacar en las mesas de negociación.