A dos semanas de los primeros 150 despidos en la planta de Valentín Alsina, la empresa del Grupo Techint continúa sin retrotraer las cesantías tal como lo ordenó el Ministerio de Trabajo bonaerense. La comisión interna de la UOM y organismos de derechos humanos denuncian que Paolo Rocca «hace caso omiso» al dictamen y los trabajadores acusan al grupo empresario de manejarse «según sus propias leyes».
El conflicto en Tenaris SIAT, la planta siderúrgica del Grupo Techint ubicada en Lanús, escaló en las últimas semanas luego de que la empresa confirmara el despido de 150 trabajadores. La decisión, que afecta a empleados con más de cuatro años de antigüedad, fue tomada tras la pérdida de contratos para abastecer obras vinculadas a Vaca Muerta y la falta de nuevos proyectos de gran escala que permitieran sostener la producción. La medida contrasta con el momento de máxima actividad que vivió la planta durante la construcción del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner en 2023, cuando llegó a emplear a más de 550 operarios en tres turnos.
El Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, conducido por Walter Correa, dictó una conciliación obligatoria por 15 días con el objetivo de «retrotraer la situación al inicio del conflicto» y dejar sin efecto los despidos . Sin embargo, la comisión interna denuncia que la empresa continúa incumpliendo la medida. En la audiencia del 8 de julio no hubo avances, y el 13 de julio la patronal insistió en trasladar el reclamo a la órbita de la Secretaría de Trabajo nacional, que conduce Julio Cordero, ex abogado del grupo Techint y funcionario clave en la gestión de Javier Milei.
Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint, aunque con rispideces, fue un impulsor activo del gobierno de Javier Milei y aportó más de ocho funcionarios en áreas clave de la administración, entre ellos el propio Cordero. Los trabajadores señalan que esta influencia explica la falta de respuesta del Estado nacional ante los despidos. «El gobierno lo compensó con la mal llamada ley de modernización laboral, una contrarreforma que retrocede 100 años en derechos laborales», denunciaron desde la comisión interna.

La UOM atraviesa un momento de particular fragilidad institucional: el gremio permanece intervenido y las negociaciones paritarias no avanzan. Ante la falta de respuestas, los trabajadores resolvieron avanzar con un plan de lucha que incluye movilizaciones hacia la sede de la UOM Avellaneda-Lanús. «Sólo con la unidad de los compañeros vamos a poder sacar adelante este problema», afirmó el delegado Dylan Paz.
Organizaciones de derechos humanos como el CeProDH ya denunciaron públicamente el incumplimiento de la conciliación. «Necesitamos que el conjunto de los sectores independientes y combativos tome la causa de los despedidos de Tenaris Siat como su propia causa. Si gana Rocca, perdemos todos los trabajadores», concluyó el comunicado de la comisión interna.



