Trabajadores del INDEC denunciaron 184 días de la “censura” a la nueva metodología del Índice de Precios. El gremio advierte que la decisión del Gobierno encarece el costo de vida y deteriora los salarios reales. La movilización de este jueves también exigió el pase a planta permanente y autarquía para el organismo estadístico.
A 184 días de que el Gobierno decidiera no publicar la actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC) con la nueva metodología, los trabajadores del INDEC saldrán a la calle este jueves para reclamar aumentos salariales y defender la independencia técnica del organismo. En un comunicado difundido este miércoles, el sector denunció que la decisión del Ejecutivo de frenar la actualización de los ponderadores, basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/2018, busca “maquillar” el impacto real de la inflación y encubre el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores.
“Con la prohibición de actualización del IPC, el gobierno busca maquillar esta situación. Los servicios y el transporte aumentan fuertemente mes a mes. La quita de beneficios como el descuento en el segundo medio de transporte encarece especialmente el costo de vida de aquellos trabajadores que viven en la periferia”, señala el texto, que además remarca que desde octubre de 2025 la inflación interanual viene creciendo y que los salarios del sector privado también están en caída libre.

El reclamo se inscribe en un contexto de creciente precarización laboral. Según los trabajadores, la insuficiencia de ingresos está empujando a miles a recurrir al pluriempleo y a las “changas”, fenómenos que el gremio rechaza de plano como indicadores positivos del mercado laboral. “El crecimiento del pluriempleo no puede presentarse como una mejora del mercado laboral o las condiciones de vida de la población: son respuestas a la insuficiencia de los ingresos”, enfatizan, en sintonía con las denuncias del día anterior de los trabajadores de áreas científicas del Estado (CNEA, INTI, INTA y CONICET) sobre la insostenibilidad del ajuste.
El comunicado pone el foco en la situación crítica del propio Instituto Nacional de Estadística y Censos. “Mes a mes se reduce la planta de trabajadores, lo que impacta en la calidad de las estadísticas del organismo. A su vez, el gobierno bloquea la publicación de la actualización del IPC con los ponderadores de la ENGHo 2017/2018 y al mismo tiempo se niega a comenzar con los preparativos de una nueva encuesta”, denuncian.
En ese sentido, los trabajadores sostienen que no puede haber estadísticas públicas de calidad si quienes las producen “trabajan con salarios deteriorados, contratos precarios e inestabilidad laboral”. Por eso, el pliego de reclamos incluye el pase a planta permanente con estabilidad inmediata para todos los trabajadores precarizados y la reapertura urgente de las paritarias, con el objetivo de que ningún empleado estatal quede por debajo de la línea de pobreza.
La movilización de este jueves también exigió, en un plano institucional, la autarquía administrativa y la autonomía presupuestaria del INDEC. “No alcanza con hablar de ‘blindar’ al INDEC. La independencia estadística se demuestra en los hechos: las decisiones técnicas deben responder exclusivamente a criterios profesionales y científicos para mejor medir la realidad, sin especulación ni conveniencia política”, concluye el comunicado, que apela a lo que significó la “gran movilización contra la extranjerización de la tierra y el paquete de leyes de Sturzenegger” como ejemplo de que, con organización, se puede torcer el brazo al ajuste.




