Celulosa Argentina pagó solo la mitad de los salarios de agosto y la producción sigue paralizada en Capitán Bermúdez y Zárate

Los trabajadores de la papelera Celulosa Argentina cobraron el 50% de sus haberes tras rechazar la oferta inicial del 30%. La empresa de Santa Fe atraviesa un concurso preventivo con pérdidas superiores a los $127.000 millones y enfrenta restricciones de gas, falta de insumos y una caída del 51% en sus ventas.

La crisis de Celulosa Argentina sumó un nuevo capítulo con el pago parcial de los salarios de agosto. Los trabajadores de la planta de Capitán Bermúdez cobraron apenas el 50% de sus haberes, luego de rechazar la propuesta inicial de la empresa, que ofrecía liquidar solo el 30% argumentando una grave falta de liquidez. La situación derivó en una serie de audiencias en el Ministerio de Trabajo de Santa Fe, que finalmente permitieron destrabar el pago de la mitad de los sueldos, aunque resta definir cuándo se cancelará el porcentaje restante.

La planta santafesina de Capitán Bermúdez, dedicada a la producción de papel tissue, permanece completamente paralizada desde hace casi dos meses. La empresa atribuye el parate a una combinación de factores: restricciones en el suministro de gas dispuestas por Litoral Gas, falta de insumos básicos como madera y productos químicos, y una profunda crisis financiera que la llevó a iniciar un proceso de reestructuración de deudas bajo concurso preventivo.

La historia reciente de la empresa está marcada por el cambio de control accionario. Hace un año, el financista Esteban Nofal, dueño de Cima Investments, adquirió el 45,5% del paquete accionario por un valor simbólico de un dólar, asumiendo deudas financieras superiores a los 128 millones de dólares. Su aporte inicial de aproximadamente US$15 millones permitió reactivar las plantas entre octubre y noviembre de 2025, tras tres meses de inactividad, pero el alivio fue transitorio: desde marzo de 2026 las dificultades operativas reaparecieron y el deterioro se profundizó. Los estados financieros difundidos este año expusieron la magnitud del rojo: al 31 de mayo, Celulosa Argentina acumulaba pérdidas por 127.393,6 millones de pesos, y con ventas en fuerte caída.

Mientras tanto, la planta de Zárate, dedicada a papeles de impresión y escritura, reactivó su producción este fin de semana tras casi dos meses de parate, aunque el escenario sigue siendo frágil. Los trabajadores aguardan que las negociaciones en el Ministerio de Trabajo provincial permitan definir el pago del 50% restante de los salarios de agosto y garantizar la continuidad de una empresa que, según los propios directivos, produce casi el 50% del papel del país y cuya desaparición obligaría a importar la totalidad del insumo.