La Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo revocó el fallo de primera instancia y ordenó la reinstalación inmediata del delegado de Sanidad, despedido por el Hospital Italiano mediante un «operativo notarial inusual» tras 19 años de antigüedad. La agrupación La Bordó celebró la victoria y destacó el acompañamiento del equipo legal del CADHU.
La Justicia laboral dio un paso clave en la defensa de los derechos sindicales y ordenó la reincorporación de César Gustavo Latorre a su puesto de trabajo en el Hospital Italiano, tras haber sido despedido en lo que se consideró un acto de persecución antisindical. La medida fue dispuesta por la Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, integrada por los jueces Gabriel de Vedia y Enrique Catani, quienes revocaron la decisión de la instancia anterior y admitieron la medida cautelar innovativa solicitada por la defensa del trabajador.
El conflicto se remonta al despido de Latorre, quien se desempeñaba en el establecimiento desde 2007 y contaba con una vasta trayectoria como delegado general de ATSA entre 2012 y 2024. Según los fundamentos de la causa, su desvinculación se concretó sin expresión de causa mediante un «operativo notarial inusual, deliberadamente aleccionador», y la empleadora ignoró el telegrama intimatorio que le cursó el trabajador. La Cámara consideró que la decisión de la empresa podría encuadrar en una conducta prohibida por la Ley de Asociaciones Sindicales (23.551) y la Ley Antidiscriminatoria (23.592).

En su fallo, los magistrados destacaron la extensa actividad gremial de Latorre, que incluyó su candidatura a Secretario General de ATSA Capital en 2025, su rol como testigo en múltiples juicios contra el hospital y su labor pionera en reclamos judiciales por equipos de protección personal durante la pandemia de COVID-19. La sentencia subrayó que no se le puede exigir al trabajador «plena prueba de la discriminación alegada» en esta instancia cautelar, y remarcó que las reformas introducidas por la Ley 27.742 no pueden validar decisiones que vulneren derechos protegidos por la Constitución Nacional y los convenios internacionales de la OIT sobre libertad sindical.
La resolución ordena la reinstalación provisoria de Latorre en idénticas condiciones a las que tenía antes del distracto, en un plazo de cinco días, bajo apercibimiento de aplicar sanciones conminatorias (astreintes) en caso de incumplimiento por parte de la institución médica. Asimismo, se impusieron las costas en el orden causado, dejando en claro que la medida no adelanta opinión sobre el fondo de la cuestión, sino que busca proteger el interés colectivo y evitar un daño irreparable en el ejercicio de la libertad sindical.
La noticia fue recibida con enorme alegría por la agrupación Bordó de Sanidad, que celebró el regreso de Latorre al hospital y calificó el hecho como una «victoria de todos los que estuvimos en esta pelea». A través de sus redes sociales, la agrupación expresó: «Después de meses de lucha contra un despido persecutorio y antisindical, nuestro compañero César Latorre volvió a ingresar al Hospital Italiano para ocupar su puesto de trabajo». Además, agradecieron especialmente al equipo legal del Centro de Abogadas y Abogados por los Derechos Humanos (CADHU), cuyo compromiso fue fundamental para lograr la reincorporación.




