Los 50 cesanteados de Granja Tres Arroyos, planta Pinazo, impiden el ingreso de camiones desde la madrugada de este jueves. Denuncian que la firma no acató la reincorporación dispuesta por el Ministerio de Trabajo bonaerense y que acumulan más de cuatro meses sin cobrar. La empresa, que atraviesa un concurso preventivo con un pasivo de $536.000 millones, les ofreció pagar parte de la deuda con pollos.
Los 50 trabajadores despedidos de la planta Pinazo de Granja Tres Arroyos, en La Lonja, partido de Pilar, iniciaron un acampe frente al establecimiento e impiden el ingreso de camiones en reclamo del pago de los salarios que la empresa les adeuda desde mayo. La medida se lleva adelante desde la madrugada de este jueves y, según consignaron a Pilar de Todos, se mantendrá hasta encontrar una solución. Los trabajadores denunciaron además que la firma no habría acatado la conciliación obligatoria dictada el 5 de septiembre por el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, que ordenaba su reincorporación. “La empresa no cumplió la conciliación. Jamás nos llamaron, por eso decidimos protestar”, expresó Gabriel, uno de los cesanteados, en diálogo con FM Estudio 2.
La conciliación obligatoria alcanzó a 1.200 despedidos del grupo y abarcó, además de los 50 de Pilar, a otros 1.150 de las plantas de Capitán Sarmiento y Esteban Echeverría. Se dictó por 15 días hábiles, prorrogables por otros cinco. Sin embargo, los trabajadores de Pilar aseguran que, tras la notificación, se presentaron en la planta y no los dejaron ingresar. “Nos deben nuestros sueldos desde la mitad de mayo hasta el día de hoy”, relató Juan, otro de los afectados. Gabriel, con 17 años de antigüedad, describió una situación desesperante: “Soy enfermo del corazón, tengo tres stent y no tengo plata para los remedios. Tomo 8 pastillas por día y ya se me están acabando”.
Los trabajadores también cuestionaron el rol del sindicato en el conflicto. “Nos dejaron afuera de todo”, plantearon, y agregaron que “ante la falta de respuestas, no nos queda otra que hacer esta medida”. El secretario general del STIA, Julio Chamorro, había cuestionado el encuadre legal que la empresa utilizó en los telegramas de despido: la firma invocó “una grave disminución de trabajo no imputable a esta empleadora”, figura del artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo que permite abonar una indemnización reducida. “Lo hacen solamente para intentar pagar la mitad de las indemnizaciones”, sostuvo.

El reclamo se da mientras Granja Tres Arroyos SA atraviesa un concurso preventivo de acreedores que tramita en el Juzgado Nacional en lo Comercial N°21. En su presentación, la empresa declaró un pasivo de $536.000 millones al cierre de 2025 y más de 4.800 acreedores, y reconoció haber entrado en cesación de pagos el 29 de enero. Dentro de ese pasivo figuran $46.000 millones en deudas laborales y previsionales. En las últimas audiencias, la empresa ofreció pagar parte de los salarios adeudados con pollos, una propuesta que fue confirmada por varios medios y que expone la gravedad de la falta de liquidez de la compañía. Los trabajadores denunciaron que, en el caso de quienes siguen en actividad, “les están dando dos pollos por día y les quieren cancelar la deuda que tienen desde mayo con pollos”.




