Precarización laboral: El 65% de los conductores de apps las usa para complementar ingresos

Un estudio de CIPPEC sobre DiDi reveló que la mayoría de los conductores combina la actividad en apps con otros trabajos, y que para más del 50% representa al menos la mitad de sus ingresos totales. La necesidad de sumar recursos en un contexto de caída salarial es el principal motivo para sumarse a las plataformas, que ya generan un valor agregado de $1,154 billones y cerca de 14.000 empleos indirectos.

Las plataformas digitales de transporte se consolidaron como una herramienta clave para sostener los ingresos de los hogares argentinos. Según un estudio del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), realizado con el apoyo de DiDi, el 65% de los conductores encuestados combina la actividad en la aplicación con otras ocupaciones. Lejos de ser un dato menor, para más de la mitad de los consultados conducir representa al menos el 50% de sus ingresos totales, mientras que alrededor del 30% depende exclusivamente de esa actividad.

El relevamiento, que analizó el impacto económico y social de la plataforma, expone cómo el trabajo en apps se inserta en estrategias laborales más amplias, marcadas por la necesidad de complementar recursos.

El estudio indaga en los motivos que llevan a los conductores a sumarse a la aplicación. La necesidad de complementar los ingresos del hogar es la razón principal: lo señaló el 58% de los conductores de DiDi Moto y el 55% de quienes trabajan con DiDi Express (auto).

La falta de trabajo también tuvo un peso significativo, ya que el 40% de los motociclistas y el 34% de los conductores de autos encontraron en la plataforma una alternativa al desempleo. De esta manera, el relevamiento muestra dos realidades dentro del empleo en plataformas: quienes la utilizan como un ingreso extra y quienes dependen de ella como fuente principal, aunque incluso para los primeros la actividad puede aportar una porción sustancial del presupuesto familiar.

La contracara de este fenómeno es el pluriempleo, que se consolidó como una estrategia de supervivencia. Otra investigación, realizada por ocho universidades nacionales y el Conicet, reveló que el 75% de los trabajadores de plataformas virtuales (incluyendo Uber, Cabify y DiDi) tiene un segundo empleo, y que solo el 25% realiza la actividad con dedicación exclusiva. El estudio concluye que el pluriempleo “se da principalmente por una razón material, por satisfacer necesidades básicas porque el poder adquisitivo de los salarios es bajo”.

Estos datos coinciden con los de Chequeado, que señala que más del 60% de los conductores tienen otro trabajo en simultáneo , y con el escenario macroeconómico: la desocupación alcanzó el 7,9% en el segundo trimestre de 2026 y la informalidad trepó al 45%.

Más allá de su función como complemento de ingresos, la actividad de las plataformas tiene un impacto económico que trasciende a los conductores. CIPPEC calculó que DiDi generó un valor agregado bruto de $1,154 billones en 2025, equivalente al 0,14% del PBI, y que la actividad contribuyó a sostener cerca de 14.000 puestos de trabajo indirectos e inducidos.

El estudio también analizó el vínculo con la informalidad y estimó una reducción de 3,74 puntos porcentuales en la proporción de trabajadores sin aportes previsionales en la Ciudad de Buenos Aires entre los jóvenes de 20 a 35 años, y de 4,4 puntos en Córdoba tras el desembarco de la plataforma en junio de 2024. Sin embargo, los propios autores advierten que estos resultados “deben interpretarse con cautela”, ya que no implican que los conductores hayan accedido automáticamente a un empleo registrado.

El fenómeno del pluriempleo en las apps no es una elección vocacional, sino un síntoma de la crisis salarial y de la falta de oportunidades en el mercado laboral formal. Mientras los conductores utilizan las plataformas para “llegar a fin de mes” , los datos oficiales muestran que el empleo registrado privado acumula 14 meses consecutivos de caída y que la informalidad estructural sigue creciendo.

En este contexto, el debate por la regulación del trabajo en plataformas, que ya tiene iniciativas en la provincia de Buenos Aires y en el Congreso, se vuelve central: el desafío es garantizar derechos y condiciones dignas sin desconocer que, para miles de trabajadores, la app se convirtió en la única herramienta disponible para sostener a sus familias.