El Observatorio del Salario de ATE-INDEC actualizó su informe mensual y advirtió que la capacidad de compra de los salarios públicos continúa deteriorándose. Un hogar tipo necesitó en junio $2.500.314 para cubrir necesidades mínimas, mientras que los trabajadores estatales ya perdieron el 31% de su poder adquisitivo desde la asunción de Javier Milei.
El informe correspondiente a junio de 2026, elaborado por el Observatorio del Salario de ATE-INDEC, indica que la canasta de consumos mínimos para una pareja de 30 años con dos hijos en edad escolar asciende a $2.500.314 en el Gran Buenos Aires. Este valor se compone de $855.825 destinados a una canasta alimentaria mínima y $1.644.489 para otros bienes y servicios básicos. Los valores varían según la región, con las canastas más altas en la Patagonia ($2.446.369) y las más bajas en Cuyo ($2.166.043).
Desde la asunción del gobierno de La Libertad Avanza, el salario testigo del SINEP (Sistema Nacional de Empleo Público, que incluye a trabajadores de planta permanente y bajo contrato) perdió el 31% de su poder de compra. Para recuperar el nivel adquisitivo de noviembre de 2023, los trabajadores estatales necesitarían un incremento salarial inmediato del 48%, muy por encima de las pautas salariales que el Gobierno ha ofrecido hasta el momento. La situación de los monotributistas es aún más grave: acumulan una pérdida equivalente a casi nueve meses completos de honorarios, agravada por la ausencia de aguinaldo y otros adicionales.
El informe también advierte que el INDEC atraviesa un período de incertidumbre. Ya transcurrieron 169 días desde que debía implementarse la actualización metodológica del Índice de Precios al Consumidor (IPC) con las ponderaciones de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18. La demora, que incluso fue observada por el Fondo Monetario Internacional, afecta una herramienta fundamental para analizar la evolución del costo de vida y limita una referencia indispensable para las discusiones salariales. El sindicato sostuvo que «blinda al INDEC comienza por respetar su independencia técnica».
Frente a este panorama, el gremio exige la reapertura inmediata de paritarias, un aumento de emergencia del 48% para recuperar el poder adquisitivo perdido y un bono mensual de $500.000 que impacte en los salarios más bajos. También reclaman el pase a planta permanente de los trabajadores precarizados y que ningún salario ni jubilación quede por debajo de la línea de pobreza, una situación que ya afecta a más del 75% de los estatales, según denunció el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar. La central sindical alertó que «el deterioro de los salarios, la caída del consumo, el vaciamiento del Estado y el debilitamiento de las capacidades públicas forman parte de una misma política económica» y advirtió que «no hay margen para más pérdida salarial ni más degradación del empleo».




