Trabajadores de la Secretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), dentro de Capital Humano, denuncian que la eliminación de las horas extras y los recortes salariales de hasta el 50% llevaron sus ingresos a alrededor de $800.000. La secretaria general de ATE exDesarrollo Social, Ingrid Manfred, reveló el impacto psicológico del «amedrentamiento» patronal y advirtió que la gestión de la ministra Sandra Pettovello avanza con un recorte que dejará a más de 900 compañeros cobrando $610.000.
La crisis en la Secretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), dependiente del Ministerio de Capital Humano que conduce Sandra Pettovello, se profundiza con el correr de las semanas. A la eliminación de las horas extras para una gran parte del personal, incluyendo a trabajadores de planta no permanente hasta la categoría C1, se suma un recorte salarial que, según denuncian desde ATE, afectará desde el mes que viene a los ingresos de los empleados en un 40% o 50%. El retiro de horas extras derivó en que muchos trabajadores terminen cobrando alrededor de $800.000, un monto que, en el actual contexto inflacionario, los ubica prácticamente en la línea de la indigencia.
La secretaria general de ATE en Desarrollo Social, Ingrid Manfred, reveló en diálogo con Diagonales, el brutal esquema de amedrentamiento y disciplinamiento que, según su testimonio, ejecuta la cartera de Pettovello. «Nunca supimos exactamente qué número estaban evaluando, pero sabemos que iba a ser mucho porque siempre que hubo despidos estuvimos en cifras de 1.000, 800 o 200 como mínimo; como mediáticamente los despidos directos ya no les rinden, recalcularon la estrategia agudizando el hostigamiento, la persecución a las trabajadoras y trabajadores, el control y los recortes», afirmó Manfred, en referencia a los más de 1.800 despidos que acumula el área desde el inicio de la gestión libertaria. La dirigente fue contundente al señalar que «lo primero que hicieron fue sacárselos a los delegados y delegadas de ATE como una clara forma de generar disciplinamiento y un estado de caos generalizado».

El nivel de desgaste psicológico de la planta de trabajadores es uno de los aspectos más críticos denunciados por la dirigente sindical. «Un día hubo que pedir dos ambulancias en el edificio de avenida Entre Ríos, a una cuadra del Congreso, porque una compañera tuvo un brote psicótico y otra un ataque de pánico al no saber si van a cobrar las horas extras o si van a poder tomarse vacaciones frente a un hostigamiento permanente», relató Manfred. Esta situación de incertidumbre extrema se da en un marco donde la propia gestión exige que los comedores comunitarios asistan a los sectores más vulnerables con apenas $736 del programa Alimentar Comunidad, una burla, mientras los propios trabajadores del área ven peligrar sus ingresos.
Lejos de encontrar un techo, el ajuste sobre los salarios estatales tiene un horizonte aún más sombrío. Manfred advirtió que la gestión ya tiene decidido avanzar el mes que viene en un nuevo recorte salarial que dejará a más de 900 compañeros cobrando $610.000. Esta cifra, según la dirigente, «derriba el mito de los salarios estatales» y representa una «invitación directa» a aceptar los retiros voluntarios. «No tienen nada de voluntarios frente a semejante nivel de desgaste y vaciamiento», sentenció Manfred, al desarmar la farsa de los supuestos acuerdos de salida que ofrece la Casa Rosada.
Desde ATE sostienen que los ítems que pretenden descontar «forman parte integral del salario y tienen carácter alimentario», y advierten que el Estado, al aplicar estas medidas, se convierte en el primero en violar las leyes que debería garantizar. Mientras los delegados gremiales son los principales perjudicados por las rebajas, la gestión de Pettovello redobla la apuesta con un esquema de hostigamiento que, según los trabajadores, busca quebrar la organización colectiva y disciplinar al conjunto de la planta.




