El Indicador de confianza empresarial de los industriales cayó a -20,2% en agosto, el nivel más bajo desde diciembre de 2025. La Encuesta de Tendencia de Negocios del INDEC revela que el 19,7% de los industriales espera una baja en la producción y el 16,5% prevé reducir su dotación de personal, en un contexto de caída de la actividad y demanda interna insuficiente.
Los empresarios industriales argentinos atraviesan un creciente pesimismo respecto al futuro inmediato de sus negocios. Según la Encuesta de Tendencia de Negocios que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), las expectativas para el período comprendido entre septiembre y noviembre anticipan señales desfavorables para la producción, la demanda interna y el empleo. El Indicador de confianza empresarial se ubicó en -20,2% en agosto, el menor nivel desde diciembre de 2025. Para el próximo trimestre, el 19,7% de los industriales espera una baja del volumen producido, frente al 15,4% que anticipa un aumento, mientras que el 64,9% no proyecta cambios .
La perspectiva sobre los pedidos de la demanda interna resultó aún más desfavorable. El 23,8% de los industriales espera una disminución, el 13,8% proyecta un incremento y el 62,4% no prevé modificaciones. Las previsiones para las ventas externas fueron la única variable con un resultado levemente favorable: el 18,2% de las empresas estimó que sus exportaciones aumentarán en los próximos tres meses, el 17,1% anticipó una baja y el 64,7% no espera variaciones.

El empleo aparece como la variable más castigada por las expectativas empresarias. El 17% de los consultados proyectó una reducción de las horas trabajadas, contra el 5,8% que anticipó un alza, y el 16,5% de las firmas espera disminuir la cantidad de empleados, frente a un 3,7% que proyecta aumentarla. En cuanto a la evolución general de sus negocios, el 74,4% consideró que su situación se mantendrá igual durante el trimestre, el 13,3% espera un deterioro y el 12,3% prevé una mejora, con una diferencia negativa de 1 punto porcentual.

La percepción sobre el presente no es mejor. La situación empresarial actual fue definida como normal por el 62,3%, como mala por el 30% y como buena por el 7,7%. En el plano financiero, el 63,7% describió su situación como normal y el 25,3% como mala, mientras que el acceso al crédito fue considerado difícil por el 31,4% de las firmas.
El principal obstáculo señalado por los industriales para ampliar la producción es la demanda interna insuficiente, mencionada por el 53,6% de los encuestados. Le siguen la competencia de productos importados (10,1%), la incertidumbre económica (6,7%), la escasez de materias primas o insumos (4,4%), los problemas financieros (4,4%) y la demanda externa insuficiente (3,7%). Estos datos coinciden con el derrumbe de la actividad industrial: según el INDEC, la producción manufacturera cayó 5% en julio frente a junio y 4,9% respecto del mismo mes de 2025, acumulando una contracción del 2,6% entre enero y julio de 2026.
El desempeño fue heterogéneo entre las ramas industriales. Doce de las 16 divisiones registraron descensos interanuales. La contracción más marcada correspondió a «Otros equipos, aparatos e instrumentos», que cayó 31,4%, con un desplome del 49,8% en la producción de celulares y televisores. Le siguió «Maquinaria y equipo», con una merma del 26,7%, explicada por la caída del 46,6% en maquinaria agropecuaria. «Prendas de vestir, cuero y calzado» se contrajo 15,9%. Entre las pocas divisiones con resultados positivos se destacaron «Madera, papel, edición e impresión» (+7,1%), «Refinación del petróleo» (+8,1%) e «Industrias metálicas básicas» (+1,6%).




