Gremio advierte que por el ajuste del Gobierno, en la Fábrica Argentina de Aviones está en riesgo la seguridad de aeronaves militares

APTA, uno de los gremios que interviene en la Fábrica Argentina de Aviones denuncian presuntas irregularidades y falta de insumos en la línea de mantenimiento militar.

Trabajadores pertenecientes a la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) denunciaron que está en riesgo la seguridad operacional de las aeronaves de la Fuerza Aérea Argentina que están a la espera de ser intervenidas en revisiones calendario.

Las presuntas irregularidades en la gestión del mantenimiento aeronáutico militar podría tener consecuencias sobre la capacidad operativa de la fuerza y, fundamentalmente, sobre la seguridad de sus tripulaciones.

El centro de los cuestionamientos es el Taller Aeronáutico de Reparaciones (TAR), también identificado como MRO Militar, cuya conducción gerencial y técnica está a cargo del ingeniero Iván Videla, en su condición de gerente y Responsable Técnico (RT).

La denuncia de APTA sobre FAdeA

Un paper elaborado por el sector de especialistas técnicos de APTA, uno de los gremios de FAdeA, reúne 17 puntos que detallan presuntos incumplimientos regulatorios, interferencias de personal administrativo en decisiones técnicas, presiones sobre inspectores y certificadores, alteraciones de estructuras organizativas y ocultamiento de información operativa.

El documento elevado al directorio de la compañía que preside Oscar López solicita una investigación administrativa para deslindar responsabilidades.

El ajuste en FAdeA

El desgaste de este activo de defensa que es la principal instalación de industria aeroespacial del país en mantenimiento aeronáutico militar no podría escapar al ojo avizor de la inteligencia extranjera.

El MRO militar se centra en una mayoría de aeronaves de origen estadounidense y las deficiencias expuestas implican cierta alarma en oficinas ad hoc ante posibles fallos que tornarían la situación en degradación crítica de la capacidad de un aliado.

Entre los aspectos más delicados del informe aparece el mantenimiento de capacidades aeronáuticas que, según los denunciantes, ya no contarían con el equipamiento y las herramientas indispensables para su ejecución.

El documento sostiene que se mantendrían vigentes ante la autoridad aeronáutica (ANAC) capacidades correspondientes a la línea Boeing 737, pese a que habrían vencido los acuerdos de préstamo de herramientas y utillaje crítico que permitían sostenerlas.

Projetc Managers

Otro de los puntos cuestionados es la intervención de los denominados Project Managers (PM), personal de perfil comercial o administrativo que, de acuerdo con las denuncias, estaría impartiendo instrucciones y tomando decisiones sobre procesos de mantenimiento que corresponden exclusivamente a profesionales aeronáuticos habilitados.

El documento también señala presuntas presiones laborales sobre el personal certificador para conformar trabajos y liberar tareas que no reunirían todos los requisitos técnicos y regulatorios.

Se mencionan reportes del Sistema de Gestión de Seguridad Operacional (SMS) retenidos o rechazados, discrepancias técnicas cerradas por instrucciones gerenciales y presiones para privilegiar los plazos comerciales sobre las exigencias de seguridad.

Pérdida de independencia en la trazabilidad

Este es, posiblemente, el aspecto más sensible de toda la presentación: si un inspector o certificador pierde independencia para informar una falla o se ve obligado a validar un trabajo que considera incompleto, se debilita uno de los últimos mecanismos de protección antes de que una aeronave vuelva a operar.

Cada intervención, reparación, inspección y certificación a una aeronave forma parte de una cadena de responsabilidades que permite el vuelo seguro, sin poner en riesgo a sus tripulantes.

A las denuncias sobre el funcionamiento técnico del MRO se suma un problema que podría comprometer una herramienta central para el control de los trabajos: el sistema informático Alkym.