El paro docente, impulsado por AMET, FEB, SUTEBA y UDOCBA, afectará a la mayoría de los establecimientos educativos bonaerenses. Los gremios exigen la reapertura urgente de las paritarias y la implementación plena de protocolos para frenar los episodios de violencia que atraviesa la comunidad educativa.
El Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) confirmó un paro de 24 horas para este martes en toda la provincia de Buenos Aires, en una escalada de tensión con la administración de Axel Kicillof que hasta ahora había logrado esquivar medidas de fuerza de las agremiaciones mayoritarias.
La convocatoria, que nuclea a cuatro de las cinco organizaciones que integran el frente, responde a dos ejes principales: la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y los reiterados hechos de violencia que se registran en las escuelas, un «flagelo social que requiere un abordaje multisectorial y urgente», según denunciaron en un comunicado conjunto.
El reclamo salarial apunta en dos direcciones. Por un lado, los docentes exigen al gobierno nacional la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), eliminado del presupuesto. Por otro, demandan a la gobernación bonaerense una convocatoria inmediata a la mesa paritaria, ya que el último acuerdo venció en mayo y desde entonces no hubo una propuesta concreta de recomposición. «La pérdida del poder adquisitivo golpea directamente las condiciones de vida de las y los trabajadores de la educación», señalaron los gremios, que advierten que los salarios actuales parten de bases muy bajas y que cualquier aumento porcentual resulta insuficiente.
El segundo eje del paro apunta a la creciente ola de violencia en los establecimientos educativos. Los sindicatos exigen la plena implementación del Acuerdo Paritario de Prevención, Erradicación, Resguardo y Reparación, así como la elaboración de un protocolo complementario que garantice la integridad psicofísica de docentes, estudiantes y toda la comunidad educativa. También reclaman la aplicación de la legislación vigente para que los delitos y contravenciones cometidos en el ámbito escolar sean penalizados, y la realización de jornadas institucionales para abordar la problemática de manera integral.
El pliego de reclamos incluye además otros puntos que reflejan el malestar acumulado en el sector. Los docentes denuncian la sobrecarga de tareas y exigen garantizar la desconexión total fuera de la jornada laboral, así como modificaciones concretas del Régimen Académico. También manifestaron su preocupación por el desfinanciamiento de la educación técnico-profesional y por los cambios que el Gobierno nacional intenta aplicar al régimen previsional, que según advierten impactarían de manera negativa en el Instituto de Previsión Social (IPS) y en los derechos jubilatorios del sector. Por último, reclamaron que el IOMA garantice prestaciones adecuadas y oportunas para los docentes bonaerenses.
Mientras tanto, el gobierno bonaerense atraviesa un escenario fiscal complejo, con la recaudación aún debilitada y sin una oferta concreta para destrabar el conflicto, dejando la decisión final en manos de la negociación paritaria que los gremios exigen con urgencia.




