La medida comenzó a implementarse este martes y afectará a tres jornadas por mes hasta agosto, tras una negociación entre la firma que produce amortiguadores ZF Argentina y la UOM local. De esta forma esperan evitar el Procedimiento Preventivo de Crisis y más despidos.
La compleja realidad económica que atraviesa la industria volvió a encender las alarmas en el sector metalúrgico de San Francisco. A partir de este martes 16 de junio, ZF Argentina (ex Sachs), dedicada a la fabricación de amortiguadores en su planta local, comenzó a implementar un esquema de freno de producción que afectará la actividad de los trabajadores durante tres días al mes. La medida, sin embargo, dista mucho de la pretensión inicial de la firma y fue el resultado de una intensa negociación gremial para proteger los puestos de trabajo.
El secretario de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) seccional San Francisco, Lucas Sarmiento, sostuvo que el alcance del acuerdo fue para blindar los 340 puestos de trabajo que componen la planta e incluyó una recomposición salarial inédita en medio de la parálisis paritaria nacional. «Ni la empresa ni la organización sindical pueden tomar ningún tipo de medidas», explicó el dirigente, en referencia al compromiso de paz social que firmaron ambas partes, lo que significa que ZF tiene estrictamente prohibido despedir personal por este trimestre, mientras que el gremio no realizará acciones directas.
La crisis en ZF no es nueva. La drástica apertura comercial impulsada a nivel nacional provocó un salto desmedido en la importación de amortiguadores, pasando de poco más de 500 mil unidades en 2024 a más de 2,1 millones en 2025, licuando la demanda del mercado interno. Esta situación ya había derivado en el despido de 44 trabajadores contratados a principio de año y la posterior salida de otros 30 operarios mediante retiros voluntarios, reduciendo significativamente la dotación de la planta.
Ante la continuidad de la recesión, la empresa se presentó ante el Ministerio de Trabajo con el objetivo de acogerse a un Procedimiento Preventivo de Crisis por un plazo de siete meses (de mayo a diciembre), pretendiendo abonar apenas el 50% del salario por los días no trabajados. Sin embargo, ante el rechazo gremial para proteger los ingresos de las familias que dependen de la fábrica, las partes terminaron rubricando un acuerdo directo que limitó drásticamente el ajuste: las suspensiones se acotaron a solo tres meses (junio, julio y agosto) y afectarán únicamente a tres lunes por mes.

Por esas jornadas específicas de inactividad, los operarios percibirán el 75% de su sueldo en carácter no remunerativo (sin aportes). El resto de los días la actividad será normal, garantizando además el cobro completo del aguinaldo y los adicionales de convenio como presentismo y antigüedad. Pero el acuerdo fue más allá: pese a que la UOM a nivel nacional se encuentra intervenida por la Justicia, medida que desplazó al secretario general Abel Furlán y congeló las paritarias sectoriales, la seccional de San Francisco logró pactar con la patronal un esquema de subas locales. Se acordó un incremento salarial del 2,5% mensual para junio, julio y agosto, aplicado de manera acumulativa, lo que significará una recomposición de casi el 8% de bolsillo para los trabajadores hacia el final del trimestre, neutralizando la pérdida que representan los días de suspensión.
Consultado sobre la realidad que se vive en las distintas firmas metalúrgicas de San Francisco tras el último congreso de delegados del gremio, Lucas Sarmiento describió un escenario «disperso» donde la suerte de los talleres y fábricas depende exclusivamente del rubro al que abastecen. Las empresas locales ligadas de manera directa a la maquinaria agrícola y los implementos para el campo muestran un ritmo sostenido, mientras que en la otra vereda, las fábricas orientadas al consumo interno o rubros industriales puros sufren la recesión general. Allí el panorama se traduce en la eliminación total de horas extras y, de manera aislada, algunos despidos que por el momento el gremio no considera «alarmantes» en volumen general.




