El juez Fabián Lorenzini otorgó un nuevo respiro a Algodonera Avellaneda al habilitar una «tercera vía» de negociación que posterga la definición sobre la exclusión del voto del Banco Nación. Con más del 80% del pasivo en manos de la entidad oficial y una deuda que supera los 6.800 millones de pesos, la empresa textil vinculada al grupo Vicentin tiene hasta el 10 de agosto para mejorar su oferta y evitar la quiebra.
El Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de la Segunda Nominación de Reconquista otorgó un nuevo respiro a Algodonera Avellaneda SA, una de las empresas textiles más emblemáticas de la región, al habilitar una instancia de negociación extraordinaria que busca evitar su quiebra. En una resolución de 15 páginas firmada el 3 de julio, el juez Fabián Lorenzini decidió postergar el tratamiento del pedido de exclusión del voto del Banco de la Nación Argentina (BNA), principal acreedor de la firma con más del 80% del pasivo verificado, y abrir un período adicional para que la empresa pueda mejorar su oferta y alcanzar las mayorías necesarias para su reestructuración.
La decisión judicial, que el propio magistrado denominó «tercera vía», se enmarca en un complejo proceso concursal que arrastra años de conflictos y en el que la empresa textil había planteado la exclusión del Banco Nación del cómputo de mayorías. Algodonera Avellaneda argumentó que la entidad financiera actuó como un «acreedor hostil», ejerciendo de manera abusiva su derecho a rechazar las propuestas presentadas y obstaculizando la posibilidad de alcanzar un acuerdo que garantice la continuidad de la actividad productiva y la conservación de las fuentes de trabajo.
Desde el Banco Nación, en cambio, rechazaron de plano esos argumentos y defendieron su postura. La entidad sostuvo que la exclusión pretendida por la empresa constituye una maniobra para dejar sin efecto el voto del principal acreedor y remarcó que su actuación durante todo el proceso fue colaborativa. El banco afirmó que también tiene interés en preservar una empresa viable, aunque sin renunciar a la protección de su crédito, y rechazó ser calificado como un actor hostil al proceso de reestructuración.
Uno de los aspectos más relevantes del fallo es el análisis que realiza el magistrado sobre el origen del endeudamiento de Algodonera Avellaneda, que la vincula directamente con el grupo Vicentin. La resolución sostiene que la deuda de la textil se fue construyendo de manera conjunta con la agroexportadora Vicentin SAIC, a través de operaciones financieras compartidas, garantías cruzadas y contratos de fianza que comprometieron el patrimonio de la empresa para respaldar créditos destinados principalmente al gigante agroindustrial. El fallo asegura que se firmaron 47 pagarés y un contrato de fianza por 300 millones de dólares, además de operaciones crediticias por un total de 284 millones de dólares, garantizadas con hipotecas, cesiones de derechos y obligaciones solidarias.
La situación patrimonial de la empresa es extremadamente delicada. Según el informe incorporado al expediente, el pasivo generado después de la apertura del concurso ya supera los 6.818 millones de pesos, integrado principalmente por deudas con empresas proveedoras de energía eléctrica, obligaciones laborales e impositivas. En su resolución, Lorenzini también remarcó que la concursada todavía no presentó un plan integral que permita demostrar la viabilidad económica, comercial y financiera de la compañía para sostener una futura reestructuración, un requisito clave para cualquier acuerdo que aspire a ser sostenible en el tiempo.
El juez consideró que, antes de resolver si existen o no las mayorías necesarias para aprobar la propuesta concursal, corresponde abrir un período adicional para que la empresa pueda mejorar su oferta y buscar el acompañamiento de sus acreedores. En ese sentido, la resolución sostiene que una reestructuración exitosa exige realizar todos los esfuerzos posibles para incluir al principal acreedor y evitar una solución que conduzca directamente a la liquidación de la empresa. El nuevo plazo de negociación se extenderá hasta el 10 de agosto de 2026, a las 12 horas, tiempo durante el cual Algodonera Avellaneda podrá mejorar sus propuestas y reunir las conformidades necesarias para alcanzar las mayorías previstas por la Ley de Concursos y Quiebras. Mientras tanto, la decisión sobre la exclusión del voto del Banco Nación y la eventual existencia de acuerdo concursal quedó en suspenso, a la espera del resultado de esta nueva instancia de negociación que define el futuro de una empresa que emplea a cientos de trabajadores en el norte de Santa Fe.




