BGH paralizará su producción en Tierra del Fuego durante 10 días en julio por caída de ventas y exceso de stock

La fábrica de BGH que produce televisores y aires acondicionados acordó con la UOM local que los 600 trabajadores de la planta de Río Grande cobrarán el 100% del salario durante el freno. El gremio negocia además una cláusula que garantice estabilidad laboral hasta fin de año.

Una de las mayores fábricas de televisores y aires acondicionados del país frenará su producción durante julio en su planta de Río Grande, Tierra del Fuego, en un contexto de desaceleración del consumo y ventas por debajo de las expectativas en algunos segmentos de la industria electrónica. La compañía BGH reducirá temporalmente su actividad para ajustar sus niveles de producción a la demanda actual y regularizar el exceso de stocks acumulado.

Aunque inicialmente se evaluó parar la planta durante 45 días, la interrupción al final se extendería solo 10 días hábiles, durante la segunda o tercera semana de julio, según trascendió. La medida alcanzará a la planta fueguina donde se fabrican televisores, aires acondicionados y celulares, y donde la empresa emplea a unas 600 personas. La decisión se produce en momentos en que distintos fabricantes analizan ajustes en sus niveles de actividad ante una demanda que evolucionó por debajo de las previsiones realizadas a comienzos de año.

Consultado al respecto, el secretario general de la UOM seccional Río Grande, Oscar Martínez, confirmó el freno de la planta durante 10 días el mes próximo pero garantizó que los trabajadores cobrarán el 100% de sus salarios, incluidos los adicionales. «Lo que hemos logrado es la posibilidad de que los trabajadores no pierdan nada de su salario. El compromiso de la empresa es no afectar un solo centavo del salario, ni siquiera los adicionales», remarcó el dirigente gremial a Infobae.

Desde la empresa, en cambio, remarcaron que «actualmente sus operaciones industriales se desarrollan con normalidad en todas sus plantas» y se aclaró mediante un comunicado que «existe un período habitual de transición entre la finalización de la producción vinculada a la temporada de televisores y el inicio de la fabricación de equipos de aire acondicionado» que forma parte de la planificación operativa regular. De todas maneras, afirmó que continúa monitoreando la evolución del mercado y adecuando su planificación productiva de acuerdo con las necesidades del negocio.

Respecto del motivo de la decisión, Martínez explicó que el freno responde a falta de insumos y a un problema de exceso de stocks que la compañía busca regularizar. La reducción del plazo de 45 a 10 días, según el dirigente, se debe a que «se fueron recuperando otras producciones»: BGH produce por facón en otras fábricas, por lo que insumos que la empresa había destinado a esas instalaciones los recuperó y ahora se encargará de fabricar los productos que había tercerizado. De todas maneras, fuentes del sector señalaron que varias compañías trabajan en procesos de adecuación de inventarios frente a un mercado que mostró un desempeño más débil que el esperado, aunque aclararon que no fue el caso de los televisores, cuyas ventas crecieron fuerte en la previa del Mundial.

Martínez remarcó además que durante los próximos días se terminará de firmar el acuerdo, que podría incluir una garantía de que no habrá despidos hasta fin de año. «Va a ser parte del acuerdo la fecha en la que se parará la planta. Y además, esperamos que se garantice estabilidad laboral hasta fin de año. Todavía faltan detalles», indicó el gremialista, quien advirtió que el sector atraviesa señales de preocupación para la segunda mitad del año: «Prevemos un segundo semestre muy complicado. Estos son algunos indicios. Para año próximo no sabemos cómo va a ser», afirmó al mismo medio.

La planta de Río Grande ocupa un lugar relevante dentro del esquema industrial de BGH, que produce en Tierra del Fuego desde 1978 y consolidó allí buena parte de sus operaciones vinculadas a la electrónica de consumo. Hasta hace algunos años, también se fabricaban otros productos como microondas, pero la apertura importadora hizo que ya algunos ítems no resulten rentables. La interrupción temporal de líneas de producción aparece así como una herramienta utilizada por algunas empresas para reequilibrar el nivel de stock disponible y adecuar los planes de fabricación a la realidad del mercado.