El Gobierno aprobó un nuevo plan de retiro voluntario destinado al personal de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), bajo un esquema de acuerdo mutuo. Desde el gremio habían advertido la intención de recortar 2500 puestos de trabajo y vaciar el organismo.
La medida para el ANSES fue formalizada mediante la Resolución 68/2026, publicada este lunes en el Boletín Oficial, con el fin de continuar reduciendo la planta estatal, en el marco en las políticas de modernización y eficiencia del gasto público que viene implementando la administración de Javier Milei.
La iniciativa se denomina Plan de Retiros de Voluntad Recíproca (RVR), y se sustenta en el Artículo 241 de la Ley de Contrato de Trabajo (N° 20.744), lo que significa que la desvinculación se produce por «voluntad concurrente» de ambas partes.
El retiro deberá formalizarse mediante escritura pública o ante la autoridad judicial o administrativa del trabajo, y posteriormente tendrá que presentarse ante el Servicio de Conciliación Laboral Obligatoria (SECLO) para su ratificación y homologación.
En la normativa se estipuló que el régimen de retiro aplicará para el personal del organismo previsional que tenga al menos dos años de antigüedad y quedó establecido que la adhesión “constituye un acto estrictamente voluntario del agente, y su otorgamiento se encuentra sujeto a la exclusiva evaluación y aprobación de la ANSES, sin generar derecho subjetivo alguno a su concesión”.
Entre los parámetros y condiciones que regirán para acceder al retiro se determinó que quedan excluidos quienes estén procesados o condenados por delitos contra la administración pública, los involucrados en procedimientos disciplinarios, quienes hayan iniciado trámite jubilatorio o presentado su renuncia, quienes superen los 62 años y quienes tengan litigios laborales pendientes, salvo que desistan expresamente de ellos.
El período de adhesión se extenderá hasta el 5 de abril del 2026 inclusive, mientras que para aquellos que estén de licencia anual ordinaria o por maternidad, la firma del acuerdo puede diferirse hasta la finalización de la misma.

Al mismo tiempo, el régimen establece que los empleados con mandatos sindicales vigentes deberán renunciar a su cargo y a la tutela sindical para poder aplicar, debiendo acreditarla de manera fehaciente ante la Dirección de Relaciones Sindicales.
Fernando Toledo, miembro de la Comisión Directiva Nacional de SECASFPI, había advertido el escenario de incertidumbre laboral. “Se están barajando 2500 desvinculaciones por cualquier tipo de modalidad”, había afirmaro.
Por su parte, el secretario general del sindicato, Carlos Ortega, aseguró que la situación actual recuerda al proceso de reformas estatales ocurrido durante la década de 1990. “Yo soy un sobreviviente de los noventa, y se está gestando un proceso similar, donde primero desgastan el organismo desde la burocracia, donde nos dicen ‘sacamos esta oficina, ya no hacemos esto, ya no hacemos lo otro’. Esto va limando lo que es el organismo”, expresó.
Ortega destacó además el rol que, según su visión, tuvo ANSES en la ampliación de políticas sociales durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. “Era un instrumento que venía de los 90 con un Estado residual que quería hacer el menemismo, a transformarlo en el buque insignia de las políticas de inclusión”, señaló.




