El presidente de la pesquera Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, confirmó que descarta la reapertura de la planta de Puerto San Julián y dejará de operar con sus tangoneros en Caleta Paula, tras el voto negativo del representante santacruceño en el Consejo Federal Pesquero. La decisión implica la pérdida de nuevos puestos de trabajo y profundiza la crisis en el sector.
La provincia de Santa Cruz se enfrenta a un nuevo golpe sobre su actividad pesquera y, con ello, a la pérdida de potenciales fuentes de empleo. El presidente de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, confirmó este miércoles que la empresa desistirá de todos los proyectos de expansión que evaluaba en el territorio santacruceño, incluyendo la reapertura de su planta en Puerto San Julián y la operación de sus barcos tangoneros en Caleta Paula, como consecuencia del voto negativo del representante provincial, Sergio Klimenko, en el Consejo Federal Pesquero.
La decisión empresarial, que surge tras la aprobación por mayoría del aumento al 50% del procesamiento de colas de langostino a bordo, implica un freno definitivo a las expectativas de generación de nuevos puestos de trabajo en una provincia ya golpeada por la recesión. En diálogo con el medio especializado Mar&Pesca, Álvarez Castellano fue contundente: «Ya le dije a mi gente que no me hablen más de Santa Cruz. Con este tipo de actitudes se quitan las ganas de seguir pensando en habilitar la planta de San Julián», afirmó, al tiempo que anunció que concentrará todas sus futuras inversiones en Chubut.
La medida representa un duro revés para los trabajadores y las comunidades portuarias de la provincia. La reapertura de la planta de Puerto San Julián había generado grandes expectativas entre los sectores vinculados a la actividad, que veían en esa iniciativa una oportunidad para reactivar la economía local y recuperar puestos de trabajo perdidos en los últimos años. «No voy a llevar más barcos a Caleta Paula. No voy a hacer más inversiones en Santa Cruz. Lo que tenga que hacer lo haré en Chubut», sentenció el empresario.

Álvarez Castellano fue más allá de la discusión técnica sobre las colas de langostino y lanzó una dura crítica contra la política pesquera provincial. «Hay una política de inversión y una política de desinversión. Lo que está practicando la provincia de Santa Cruz es la política de la desinversión», disparó. Según explicó, la diferencia entre las inversiones que la empresa desarrolla en Chubut y las que podría haber impulsado en Santa Cruz no responde a cuestiones biológicas ni productivas, sino al acompañamiento institucional que percibe en cada jurisdicción.
Si bien el empresario aclaró que la planta actualmente operativa en Caleta Paula seguirá funcionando y que la decisión no afectará los puestos laborales existentes, el anuncio elimina cualquier posibilidad de crecimiento en el corto y mediano plazo para el sector en la provincia. «Todo lo que tenga que ver con nuevas inversiones, crecimiento o ampliación de operaciones lo voy a canalizar por Chubut», aseguró, dejando en claro que Santa Cruz quedará al margen de los próximos desembarcos de la flota congeladora tangonera.




