Una familia inquilina necesita ingresos por casi 10 salarios mínimos para no ser pobre en la Ciudad de Buenos Aires

Un informe oficial revela que una familia tipo inquilina para ser clase media en la Ciudad de Buenos Aires debe tener un ingreso que supera los $3,3 millones. La cifra representa casi 10 salarios mínimos y ubica el haber legal muy por debajo de la línea de la indigencia.

Una familia tipo que alquila en la Ciudad de Buenos Aires necesitó al menos $3,35 millones de ingreso mensual en febrero para ser considerada de clase media. El dato surge de un informe del Instituto de Estadística y Censos porteño, que calcula el costo de vida según distintos niveles socioeconómicos.

De acuerdo con el estudio, una familia tipo requirió $2.269.215 mensuales para cubrir el conjunto de bienes y servicios que definen el umbral de clase media en la Ciudad. Ese monto contempla gastos básicos como alimentos, transporte, educación, salud y otros consumos habituales.

Sin embargo, el cálculo no incluye el costo del alquiler, uno de los gastos más relevantes para los hogares urbanos. Cuando se incorpora ese componente al presupuesto familiar, el ingreso necesario para sostener ese nivel de vida se eleva hasta los $3.350.000 mensuales.

El peso de la vivienda explica buena parte de esa diferencia. En la actualidad, más del 35% de las personas que viven en hogares porteños son inquilinas, lo que implica que una porción significativa de las familias debe destinar una parte considerable de sus ingresos al pago del alquiler.

Una familia inquilina necesita ingresos por casi 10 salarios mínimos para no ser pobre en la Ciudad de Buenos Aires

En este contexto, el informe refleja la creciente presión que ejerce el costo de la vivienda sobre los ingresos familiares, especialmente en los sectores medios. Para los hogares que alquilan en la Ciudad, el acceso y la permanencia en la clase media dependen cada vez más de la evolución de los precios inmobiliarios y de los salarios.

El dato se pone todavía más dramático si lo comparamos con el Salario Mínimo Vital y Móvil. Es que el haber legal inicial en la Argentina está cada vez más lejos de poder cumplir con la función de garantizar una vida digna.

De hecho, para febrero de 2026, el Salario Mínimo estaba fijado en los $346.800 para los trabajadores mensualizados. Lo que implica que una familia porteña inquilina necesitaba 10 haberes mínimos para no ser pobre. Se trata de una brecha que se va agrandando con el cepo que la gestión libertaria le aplico al Consejo del Salario.

Además, implica que una familia tipo necesita 7 salarios mínimos para cubrir las necesidades básicas aún cuando no tengo que afrontar el pago de un alquiler mensual.