martes, septiembre 27

No hubo cumbre con la CGT y la UIA para recomponer los salarios y empieza a licuarse el «efecto Massa» entre los gremialistas

A pesar del anuncio público, Sergio Massa nunca se comunicó con los dirigentes de la CGT y la cumbre para «recuperar ingresos en trabajadores del sector privado» no se concretó. Ahora se espera que haya algún tipo de contacto. Crece el malestar entre los sindicalistas y el «efecto Massa» empieza a licuarse.

«El jueves de la semana que viene a entidades empresarias y de trabajadores a los efectos de asegurar un mecanismo que permita recuperar ingresos en trabajadores del sector privado», había anunciado Sergio Massa al hacer sus primero anuncios como Súper Ministro de Economía.

Ese día era ayer y, como anticipó InfoGremiales, nadie del Gobierno Nacional oficializó ningún tipo de convocatoria. De hecho terminó la jornada y el ministro estuvo concentrado en hacer anuncios vinculados al mundo de la energía.

La cita que debía reunir, de mínima, a la CGT y a la Unión Industrial Argentina (UIA) y era una de los pilares para que el Plan Massa tenga una mirada vinculada a los ingresos y no se centre sólo en cuestiones vinculadas a la austeridad y los recortes.

No hubo cumbre con la CGT y la UIA para recomponer los salarios y empieza a licuarse el "efecto Massa" entre los gremialistas

«Yo creo que no hay nada hoy», había blanqueado ayer a InfoGremiales una fuente importante de la comunicación oficial que no tenía ningún tipo de conocimiento respecto de la cumbre. Tuvo razón.

Entre los dirigentes gremiales empieza a bajar su optimismo inicial y el «efecto Massa» empieza a diluirse. Algunos hasta empiezan a pensar que la movilización del 17 puede mutar en protesta contra el Gobierno.

El otro punto es la falta de comunicación con el ministro y su entorno. De hecho es casi nula y está en pleno retroceso a pesar de que varios popes cegetistas tuvieron caminos políticos muy vinculados al tigrense. Se siguen enterando por los medios de las medidas.

«Se apuró Sergio, le dijeron que no anuncie eso sin haber tenido contactos previos y lo hizo igual», reconocen en el Gobierno. Ahora el reloj de arena empieza a correr. Todos saben que tienen que tomar definiciones pronto porque el malhumor empieza a correr más rápido.

El primer ruido respecto de la cita lo había generado el propio Alberto Fernández. «Vamos a convocar a empresarios y sindicalistas para alinear precios y salarios por los próximos 60 días», había afirmado el presidente el martes en un acto con el esbozo de una «política» que no se sabía si se sumaba o si se superponía con la propuesta por Massa.

Para terminar de «aclarar» la situación, ayer la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti acotó: «El Presidente y el Ministro de Economía están trabajando en esa convocatoria, en las medidas, en los términos y en los alcances, y cuando estén disponibles las van a conocer».

Además sostuvo que «se analizan todas las medidas posibles que apunten al crecimiento», respecto de la implementación de un bono para reforzar los ingresos. E insistió que la intención del Gobierno es que «los salarios vayan por encima de la inflación».