En pleno debate por el impacto en la industria local y con el cierre de Fate en el radar, el director de la empresa que comercializa Geely en la Argentina aseguró que la industria oriental es “imparable” en calidad, precio y tecnología. Ford había amenazado con cerrar la planta de Pacheco si no le bajan impuestos.
Juan Azamendia, director de Autos Sustentables del Sur, empresa que representa a la asiática Geely en la Argentina, fijó una postura contundente en medio del debate que mantiene en vilo a la industria automotriz local: «No se puede competir con China», sentenció.
En declaraciones a Ámbito Financiero precisó que «hoy no se puede competir con China. En ningún sentido. Ni en calidad, ni en precio, ni en tecnología. No hay manera».
En cuanto a la carga impositiva, subrayó que «sin duda que los autos en la Argentina se encarecen por los impuestos. Trabajamos desde hace años con Industria para que se extienda y mejore el esquema actual. Ojalá haya una baja mayor».
Las afirmaciones llegan en momentos de incertidumbre para la industria automotriz y días después de que Fate anunciara su cierre envuelto en diferentes interpretaciones sobre la chance de que sea la punta de iceberg de dimensiones desconocidas.
Algunas jornadas atrás Ford lanzó una fuerte advertencia sobre la continuidad de su histórica planta de General Pacheco y dejó entrever un posible cierre si no se avanza en una reducción de la carga impositiva que afecta a las exportaciones. El mensaje fue pronunciado por el presidente de Ford Sudamérica, Martín Galdeano, quien aseguró que “sin exportaciones, la planta de Pacheco sería una planta sin futuro”, en un contexto de caída de la producción automotriz y retroceso de las ventas externas.

Las declaraciones del directivo argentino se conocieron tras una reunión con el ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, en la que Ford anunció una nueva inversión de 170 millones de dólares para ampliar la oferta de la pick up Ranger, con el lanzamiento de una versión deportiva Tremor y una Ranger híbrida enchufable. Con este nuevo desembolso, la inversión total de la compañía en la Argentina ascendería a 870 millones de dólares en la actual década.
Sin embargo, el anuncio de inversión estuvo acompañado por una advertencia contundente. A través de un posteo en la red social LinkedIn, Galdeano explicó que cada Ranger exportada desde la Argentina arrastra una “mochila” de impuestos que incrementa en un 12% su precio FOB, afectando la competitividad internacional de la planta.
“La planta de Pacheco es hoy un centro industrial de última generación, con productividad y calidad de clase mundial; pero sin exportaciones, sería una planta sin futuro”, escribió Galdeano, al tiempo que reclamó seguir el ejemplo de países como México, Brasil, China o los del sudeste asiático, que no gravan la producción y exportación de vehículos con impuestos distorsivos.
La advertencia no pasó inadvertida en un sector que atraviesa un escenario complejo. Según datos de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA), la producción automotriz cayó un 3,1% el año pasado, con un desplome del 10,3% en las exportaciones, un dato clave para una planta como la de Pacheco, cuyo esquema productivo está fuertemente orientado al mercado externo.
