La Justicia ordenó un millonario embargo contra FATE por salarios impagos, mientras el gremio denuncia un lockout patronal y exige la intervención del gobierno bonaerense ante el riesgo de paralización de una actividad clave para el transporte. Mientras esperan las actas de la reunión, desde el gremio adelantaron a este medio que el Ministerio de Trabajo provincial extendió la conciliación obligatoria nuevamente por cinco días hábiles hasta el 21 de abril.
El conflicto en la industria del neumático sumó un nuevo capítulo judicial y sindical. En la puerta del Juzgado Laboral N° 17, el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) anunció el embargo de cerca de 3.000 millones de pesos contra la empresa FATE, con el objetivo de garantizar el pago de salarios adeudados.
En declaraciones a Radio Gráfica, el secretario general del gremio, Alejandro Crespo, aseguró que la compañía dejó de abonar los sueldos desde el 18 de febrero, cuando anunció su intención de cerrar la planta. “Esto expresa que hay un lockout patronal. Es ilegal que la fábrica esté cerrada”, sostuvo, y remarcó que la Justicia ya se expidió en ese sentido al ordenar el pago de salarios.
Según el dirigente, la medida judicial podría repetirse en los próximos meses, ya que la empresa se comprometió a no realizar despidos hasta julio. En ese marco, Crespo reclamó la inmediata reactivación de la planta, al advertir sobre su rol estratégico: se trata de la única fábrica del país que produce neumáticos para camiones y colectivos.

“La paralización desprotege la independencia del país, que pasaría a depender del exterior para el transporte”, advirtió. La conciliación obligatoria finalizó nuevamente sin acuerdo pero según el acta a la que pudo acceder InfoGremiales, el Ministerio de Trabajo bonaerense la extendió por cinco días más hasta el 21 de abril.
El SUTNA también le pidió al gobernador bonaerense, Axel Kicillof mayores definiciones frente al conflicto. “Hacen falta posiciones más firmes”, sostuvo Crespo, quien pidió una intervención activa de la provincia.
En ese sentido, el gremio solicitó inspecciones conjuntas con el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires para verificar el estado de la planta, y presentó un proyecto de ley de ocupación temporal que permita sostener la producción bajo control estatal.
El conflicto comenzó a sumar respaldos de distintos sectores gremiales. Trabajadores del transporte, camioneros y aceiteros, entre otros, expresaron su apoyo y alertaron sobre las posibles consecuencias de una interrupción prolongada en la producción de neumáticos, que podría derivar en un “caos nacional”.
“Si hay un gobierno nacional en contra de los trabajadores, tiene que aparecer una fuerza que se oponga”, concluyó Crespo.




