La Justicia laboral de Bariloche declaró injustificado el despido de un trabajador acusado de «desorden y falta de higiene»

La empresa One Box SRL acusó al trabajador de desorden, falta de limpieza, incumplimientos de horario y maltrato al público, y lo informó mientras estaba de vacaciones. La Cámara del Trabajo consideró la sanción «desproporcionada» y lo condenó al pago de indemnizaciones.

La Cámara del Trabajo de Bariloche declaró injustificado el despido de un trabajador que se desempeñaba como único empleado en una sucursal de One Box SRL en la ciudad rionegrina. El hombre, que tenía más de 17 años de antigüedad en la empresa, fue despedido mientras se encontraba de vacaciones, en medio de una serie de acusaciones que la Justicia consideró insuficientes para configurar una injuria laboral grave.

La empresa había endilgado al trabajador numerosos incumplimientos: mantener el local en «absoluto desorden y falta de limpieza», falta de control de stock, cierre anticipado del local, apertura tardía los sábados, atención a clientes desde su teléfono personal, maltrato al público y rechazo de ventas. Sin embargo, el tribunal determinó que las imputaciones no alcanzaron para justificar la ruptura del vínculo laboral.

Los jueces señalaron que la empresa no aportó «prueba objetiva, concreta y suficientemente detallada» que permitiera acreditar que el local se encontraba en las condiciones descriptas en la carta de despido. Tampoco surgieron elementos que demostraran una negativa deliberada a vender mercadería o una situación de descontrol operativo con la gravedad invocada.

Si bien algunas acusaciones vinculadas a horarios contaban con respaldo parcial en mensajes incorporados al expediente, una de las imputaciones centrales, un supuesto abandono del local, quedó completamente desvirtuada. En ese caso, el trabajador se había trasladado a una sucursal bancaria para realizar depósitos a favor de la propia empresa.

El tribunal consideró que, aun cuando hubieran existido algunos desajustes en el funcionamiento cotidiano del comercio, la sanción aplicada resultaba «desproporcionada». La antigüedad del trabajador, superior a 17 años sin antecedentes disciplinarios relevantes, fue un elemento central valorado por los jueces al momento de analizar la proporcionalidad de la medida.

La Cámara concluyó que la empresa agrupó imputaciones disímiles, algunas verificables documentalmente y otras sustentadas en valoraciones generales, lo que dificultó identificar con precisión el motivo real del despido. Esa falta de claridad operó en contra de la compañía.

Por lo expuesto, los jueces condenaron a One Box SRL a abonar al trabajador las indemnizaciones correspondientes por despido injustificado, diferencias salariales por el adicional de zona desfavorable, una compensación por la pérdida de acceso al seguro de desempleo y una reparación adicional por los perjuicios derivados de la conducta de la empresa.

El fallo sienta un precedente en la protección de trabajadores con larga antigüedad y en situaciones de aislamiento laboral, como ser el único empleado de una sucursal, al establecer que las empresas no pueden acumular imputaciones menores o genéricas para justificar despidos sin una prueba objetiva y contundente de injuria grave.

La sentencia, además, refuerza el principio de progresividad y proporcionalidad en el derecho laboral, recordando que la antigüedad del trabajador y su falta de sanciones previas deben ser ponderadas al momento de evaluar la razonabilidad de un despido.