sábado, diciembre 4

La CTA Autónoma pidió que se mantengan la prohibición de despidos y la doble indemnización e insistió: «No hay contradicción entre salario universal y trabajo»

La central obrera, que venía de movilizar por un presupuesto 2022 sin el ajuste que pide el FMI, se reunió con funcionarios del Ministerio de Economía. Pidió por la profundización del camino productivo,que se mantengan la prohibición de despidos y la doble indemnización e insistió: «No hay contradicción entre salario universal y trabajo».

Una delegación de la CTA Autónoma encabezada por su titular, Ricardo Peidro, se presentó en el Salón Belgrano del ministerio para debatir con sus funcionarios sobre las características principales del actual proyecto de presupuesto y analizar en profundidad las iniciativas que impulsa la Central.

En un encuentro que duró más de dos horas, los representantes de la CTA Autónoma y la cartera económica nacional debatieron sobre el Presupuesto 2022 que está próximo a presentar el ministro Martín Guzmán y pusieron a consideración una serie de propuestas que la Central presentó en el transcurso del año: salario universal, asistencia financiera garantizada para las pymes, recuperación de unidades productivas, impuesto permanente a las grandes fortunas y nacionalización del comercio exterior, entre otras.

Hugo «Cachorro» Godoy, secretario General Adjunto de la CTA Autónoma, inició el debate por el proyecto presupuestario: «Consideramos que la posibilidad del verdadero desarrollo productivo es con la asistencia del Estado y no mediante el endeudamiento externo».

El también titular de ATE Nacional advirtió: «En diciembre, por ejemplo, finalizan muchas medidas para la conservación de empleo, pero es necesario tener en cuenta que para el año próximo la emergencia no habrá terminado. La reactivación económica que pueda concretarse en el corto y mediano plazo no resuelve los problemas de hambre y pobreza».

María Victoria Policcichio y César Crocitta, ambos integrantes del Pymes para el Desarrollo Nacional, coincidieron en señalar la necesidad de impulsar líneas de crédito no bancario para la pequeña y mediana empresa, y también buscar maneras de reducir la litigiosidad en el sector. «Hay que crear fideicomisos para poner en marcha toda la industria», sugirió Crocitta.

El secretario General de la CTA Autónoma, Ricardo Peidro, sostuvo que «desde el punto de vista de los trabajadores, creemos que es primordial darle fuerza a la cadena productiva y así evitar depender de los sectores concentrados».

A su vez, remarcó la importancia del salario universal, una de las propuestas principales de la central: «Es una herramienta clave por la situación en la que está el país». Y añadió: «No hay contradicción entre salario universal y trabajo. Es una propuesta que puede ir de la mano de los programas de formación».

También expusieron sus argumentos técnicos Horacio Fernández, coordinador del Instituto Estudios y Formación de la CTA Autónoma (IEF-CTAA), y Ana Rameri, integrante del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP).

La representación del Ministerio de Economía estuvo compuesta por: Rodrigo Ruete, secretario de Relaciones Institucionales; Anastasia Daicich, directora de Seguimiento de Gestión y Fortalecimiento Institucional, Guillermo Valentino, director de Evaluación Presupuestaria; Pablo Gallo, jefe de Gabinete de la Secretaría de Política Tributaria; Guillermo Hang, director del Banco Central; Teresita Vargas, de la Unidad de Gabinete de Asesores, y Marianela Canestrari, miembro del equipo de Rodrigo Ruete.