A pocos días de reabrir el debate por la Reforma Laboral regresiva que propone el gobierno, el aviso de un supermercado Día en Lomas de Zamora desató la polémica al ofrecer $407.000 mensuales más eventuales premios por una jornada de 12 horas diarias, un salario básico que apenas alcanza el valor de la Canasta Básica Total por adulto, a cambio de una jornada laboral que (todavía) es ilegal.
Un aviso de empleo publicado por un local de la cadena de supermercados Día, ubicado en Lomas de Zamora, generó una fuerte polémica en redes sociales y entre especialistas en temas laborales. La propuesta ofrece un salario mensual de 407 mil pesos a cambio de una jornada laboral de 12 horas diarias, de lunes a viernes.
Según el anuncio, el horario de trabajo se extiende de 9 a 21 horas, con una hora destinada al almuerzo. El sueldo básico parte de los $407.000, a los que se sumarían $20.000 por presentismo y eventuales premios por objetivos de venta. Sin embargo, el extenso horario y el nivel salarial despertaron cuestionamientos por la relación entre tiempo de trabajo e ingresos.
El monto ofrecido coincide exactamente con el valor de la Canasta Básica Total (CBT) por adulto de noviembre, según el último informe del Indec. La CBT establece el ingreso mínimo necesario para que una persona no sea considerada pobre. No obstante, con la actualización de precios registrada en diciembre y enero, ese salario ya no alcanzaría siquiera para cubrirla, dejando al trabajador nuevamente por debajo de la línea de pobreza.
En términos prácticos, la propuesta implica que una persona deba destinar medio día completo de trabajo para apenas rozar el umbral de ingresos que marca la pobreza. La situación se vuelve aún más sensible si se tiene en cuenta la comparación con el salario mínimo, que actualmente se ubica en $341.000 mensuales, definido de manera unilateral por el Gobierno.
El esquema oficial prevé subas graduales del salario mínimo: en febrero llegará a $346.800, en marzo a $352.400, en abril a $357.800, en mayo a $363.000, en junio a $367.800, en julio a $372.400 y en agosto a $376.600. De este modo, la oferta del supermercado queda apenas 66 mil pesos por encima del piso salarial, pero exige una carga horaria muy superior a la jornada legal habitual.
El caso volvió a poner en discusión la precarización laboral, el poder adquisitivo de los salarios y la brecha entre ingresos y costo de vida, en un contexto de alta inflación y pérdida sostenida del poder de compra.




