Con una nueva conciliación obligatoria, frenan la escalada del conflicto petrolero y ordenan retrotraer los despidos en áreas de Patagonia Resources

Tras el recalentamiento de las hostilidades en el sector petrolero de Santa Cruz, la cartera laboral dictó la conciliación obligatoria. Exigió dejar sin efecto las desvinculaciones denunciadas por el sindicato. El gremio había anunciado un paro de actividades, medida restringida gracias a los votos de Claudio Vidal el gobernador de extracción petrolera que apalancó la Reforma Laboral.

El conflicto que escaló en las últimas horas en los yacimientos operados por Patagonia Resources sumó un nuevo giro: tras el anuncio de paro general del Sindicato Petrolero, Gas Privado y Energías Renovables de Santa Cruz (SIPGER), el Ministerio de Trabajo de Santa Cruz dictó la conciliación obligatoria y ordenó “retrotraer la situación al estado previo a los despidos comunicados”.

La autoridad laboral fijó la próxima audiencia para el 11 de mayo en la Delegación Las Heras del Ministerio de Trabajo y con esto se abrirá una nueva ronda de negociaciones para tratar de evitar que avancen con nuevas desvinculaciones en los yacimientos santacruceños.

Según sostuvo el sindicato conducido por Rafael Güenchenen y organización de origen del gobernador Claudio Vidal, la empresa AESA notificó cesantías a operarios que prestaban servicios en yacimientos de la operadora, situación que calificó como una “grave e irresponsable decisión”.

Con una nueva conciliación obligatoria, frenan la escalada del conflicto y ordenan retrotraer los despidos en áreas de Patagonia Resources

El gremio había decidido una huelga, situación que gracias a los votos del propio Vidal quedaba al límite de la ilegalidad por la aplicación de la Reforma Laboral.

Desde el sindicato afirmaron que las desvinculaciones representan “una violación de la conciliación obligatoria vigente” y exigieron “la inmediata retracción de todos los despidos realizados”.

El conflicto se da en un marco en el que las nuevas operadoras de las áreas que devolvió YPF a la provincia, las que asumieron la concesión el pasado 1 de diciembre, aún no lograron reactivar los yacimientos que estuvieron prácticamente paralizados durante todo 2025 y con escasa actividad en lo que va de 2026.