Metalfor busca desprenderse del 60% de sus trabajadores a través de retiros voluntarios: la UOM cuestiona la falta de garantías

La empresa de maquinaria agrícola Metalfor presentó un plan de reestructuración en el marco del procedimiento preventivo de crisis que proyecta mantener solo 175 empleados de los 400 actuales, sin definir aún quiénes continuarán. El gremio objeta la ausencia de precisiones sobre las condiciones y plazos de pago de las indemnizaciones.

El proceso de reestructuración que atraviesa Metalfor sumó un nuevo capítulo. En el marco del procedimiento preventivo de crisis que la empresa tramita ante la Secretaría de Trabajo de la Nación, la fabricante de maquinaria agrícola presentó un plan de negocios que contempla una fuerte reducción de personal mediante un esquema de retiros voluntarios, una propuesta que desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Bell Ville observan con preocupación por la falta de precisiones sobre las condiciones de pago.

El abogado de la UOM, Carlos García Allocco, confirmó a La Voz del Interior que la empresa proyecta mantener en actividad a unos 175 trabajadores entre sus plantas de Marcos Juárez y Noetinger, aunque aclaró que todavía no existe una definición sobre quiénes continuarán desempeñándose en la compañía. De concretarse la medida, la empresa se desprendería de alrededor del 60% de sus trabajadores actuales. «La intención del sindicato es que haya la menor cantidad de ‘heridos’ posibles y que todas las decisiones se adopten dentro del marco legal», sostuvo el letrado en declaraciones al medio Red Panorama.

De acuerdo con el relevamiento realizado junto con la Secretaría de Trabajo, actualmente Metalfor cuenta con 231 empleados en la planta de Marcos Juárez y alrededor de 170 en Noetinger, lo que representa una dotación cercana a los 400 trabajadores. Si prospera el plan presentado por la empresa, la reducción alcanzaría aproximadamente a 225 empleados, ya que la intención es conservar alrededor del 40% del personal actual.

La propuesta, según el gremio, planteaba un programa de retiros voluntarios sin mayores garantías en este contexto, lo que generó el «reproche de ambas partes sindicales», en referencia tanto a la UOM como al gremio del personal jerárquico. La principal objeción radica en la ausencia de precisiones sobre la forma y los plazos en que se abonarán las indemnizaciones o compensaciones económicas previstas para quienes acepten desvincularse.

El abogado de la UOM explicó que Metalfor argumentó que no puede confeccionar una nómina definitiva de trabajadores que permanecerán en la empresa hasta conocer cuántos empleados aceptarán el retiro voluntario. La propuesta presentada por la empresa contempla mantener abierta la planta de Noetinger con un grupo reducido de operarios mientras avanza el proceso de reestructuración, aunque la incertidumbre sobre el futuro de la compañía persiste entre los trabajadores.

La crisis de Metalfor se relaciona a la fuerte caída de las ventas de maquinaria agrícola, el ingreso de productos importados y las dificultades financieras que arrastra la empresa desde hace varios meses, con atrasos reiterados en el pago de salarios. La presentación del procedimiento preventivo de crisis significó un punto de inflexión para una de las empresas históricas de la maquinaria agrícola argentina.