La crisis textil argentina empuja a sus históricas fábricas al concurso y al cierre: se trata de uno de los sectores que genera más empleo
En apenas meses, empresas centenarias como A. Mutz, gigantes como Hilado S.A. y marcas emblemáticas como Ted Bodin y Owoko se declararon en quiebra técnica o paralizaron plantas. Detrás del derrumbe no hay una sola causa, sino un combo “explosivo” que el sector ya no puede soportar: consumo en picada, crédito inaccesible y una ola de importaciones que está reescribiendo las reglas de la industria.
La crisis de la industria textil argentina dejó de ser un problema aislado para convertirse en una realidad que golpea a todo el sector, incluídas las plantas históricas. En lo que va del año, decenas de empresas recurrieron a concursos preventivos, reestructuraciones o directamente al cierre de sus operaciones, arrastradas por una combinación que los propios industriales califican como “expl...










