El candidato a secretario general de la CTA-T bonaerense por la Lista 10, Raúl Calamante, aseguró que el escenario regional fortalece la construcción de una alternativa política para 2027 frente al modelo de «saqueo» de Milei. La central obrera renovará sus autoridades el próximo 3 de noviembre con más de 200 mil afiliados convocados a participar.
A pocos días de las elecciones que se celebrarán el próximo 3 de noviembre, la CTA de las y los Trabajadores (CTA-T) de la provincia de Buenos Aires se prepara para una renovación de autoridades que tendrá un fuerte contenido político. Con más de 200 mil afiliados y afiliadas de organizaciones sindicales, sociales y de afiliación directa habilitados para votar, la Lista 10 «Pablo Masciángelo» llevará como candidato a secretario general a Raúl Calamante (SUTEBA), acompañado por Silvana Scali (CICOP) y Hugo Russo (AJB) como secretarios generales adjuntos. A nivel nacional, la misma lista estará encabezada por el dirigente docente Roberto Baradel.
En ese marco, Calamante puso el foco en el escenario internacional y su impacto en la política local. «La reelección de Lula en Brasil, sin lugar a dudas, es un gran triunfo de los pueblos de América. Tiene una repercusión regional enorme y fortalece la perspectiva de construir en nuestros países proyectos antagónicos a los modelos de saqueo, destrucción de derechos y entrega de la soberanía que representan las distintas expresiones de la ultraderecha fascista apoyadas por EE. UU., entre ellas, Milei en Argentina», afirmó el dirigente sindical.

De cara a los comicios, desde la central vienen desarrollando masivos actos y encuentros en las distintas regionales bonaerenses, que buscan consolidarse como espacios de organización, debate y articulación de las luchas frente a las políticas de ajuste del Gobierno nacional. «Tenemos que seguir fortaleciendo y ampliando la organización de nuestra Central en cada rincón de la provincia. No solamente para enfrentar las políticas de ajuste de Milei, que atacan los salarios, las jubilaciones, la educación y la salud pública, y ponen en riesgo nuestra soberanía, sino también para contribuir a la construcción de una salida política para el pueblo argentino en 2027», expresó Calamante.
La CTA-T bonaerense se presenta como un amplio espacio de organización sindical y social que excede a los gremios tradicionales. La central está integrada por trabajadores de la educación (SUTEBA), docentes universitarios (CONADU), de la salud (CICOP), de la Justicia bonaerense (AJB), estatales de ATE Verde y Blanca, trabajadores de la industria (FETIA), del sector aeronáutico (APA), actores, trabajadores de la industria cinematográfica (SICA-APMA), de Luz y Fuerza Mar del Plata, guardavidas y municipales de Avellaneda, entre otros espacios sindicales.

Además del arco sindical, la Central incluye a un nutrido grupo de organizaciones sociales y territoriales, como el Frente Barrial de la CTA, el Movimiento Territorial de Liberación (MTL), el Frente Transversal, Patria Grande y la Agrupación Arturo Jauretche. Con este entramado, la Lista 10 apunta a consolidar una fuerza que, según sus referentes, no solo se limite a resistir el ajuste, sino que dispute el rumbo del país con un eje puesto en la soberanía, la producción, el trabajo y la justicia social con «un fuerte protagonismo de las y los trabajadores».




