Otra negociación por empresa: Renault acordó con SMATA un convenio en su planta de Córdoba con banco de horas

El gremio mecánico SMATA comenzó a explicar a los trabajadores de Renault el funcionamiento del nuevo banco de horas, que busca adaptar la producción a la volatilidad del mercado y evitar suspensiones o pagos de horas extras. La automotriz francesa busca consolidar a Santa Isabel como la única planta que fabrica la pick-up Niagara a nivel mundial.

La industria automotriz argentina atraviesa una etapa de transformación profunda, impulsada por la mayor competencia global y la avanzada de las marcas chinas. En ese marco, Renault y el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) acordaron un programa de flexibilización laboral en la planta de Santa Isabel, en Córdoba, que se implementará de manera gradual en los próximos meses. El acuerdo fue posible tras una inversión de más de 400 millones de euros destinada a la producción de la nueva pick-up Niagara, que ya se fabrica en esa planta de manera exclusiva a nivel mundial y saldrá a la venta hacia noviembre.

Pablo Sibilla, presidente y CEO de Renault Argentina, explicó la lógica del acuerdo: «Estamos trabajando desde hace tiempo con el sindicato para poder, manteniendo los derechos de los trabajadores, ver cómo hacemos para que Santa Isabel, en primer lugar, siga siendo la única planta que fabrique Niagara a nivel mundial y, también, para ver cómo hacer para seguir atrayendo inversiones a Argentina. Y eso el sindicato lo tiene súper claro, lo entiende y lo comparte. Es un objetivo común que tenemos ambas partes».

El eje central del nuevo esquema es el banco de horas, un sistema que administra las horas de trabajo según los cambios en la demanda de producción. Si se trabaja más horas que las que rige el convenio, esas horas quedan como un crédito para el trabajador, que puede tomarlas en otro momento como licencias. El objetivo es doble: evitar suspensiones en caso de baja demanda y evitar el pago de horas extras en caso de mayor demanda. En los últimos días, delegados del gremio mecánico realizaron asambleas en la planta cordobesa para explicar los alcances de las nuevas reglas de juego a los 1.200 trabajadores directos de Santa Isabel.

Sibilla enmarcó la medida en un proceso más amplio de actualización de los acuerdos laborales vigentes en la Argentina, que, según su visión, quedaron desactualizados respecto de los estándares internacionales. «Estamos trabajando en un banco de horas y en algunas otras cuestiones que lo que buscan es dar un poquito más de flexibilidad para mercados tan volátiles como es el mercado argentino. La idea es llevarlo a un esquema parecido al que tiene Brasil y funciona en otras plantas en el mundo», explicó el CEO. Y agregó: «Lo que teníamos en Argentina son acuerdos un poco desactualizados con respecto a lo que tiene Europa o Brasil, donde no se puede decir que no defienden a los trabajadores. En esos lugares también tienen sindicatos fuertes que protegen a sus trabajadores. Lo que estamos haciendo es llevar Argentina a un nivel de acuerdo similar a lo que tienen nuestras plantas en otros países».

El acuerdo con SMATA se suma a una serie de reformas internas que ya habían sido impulsadas por Toyota en sus plantas argentinas, también con el aval del gremio mecánico, como condición indispensable para la llegada de inversiones. La flexibilización laboral se consolida así como una tendencia en la industria automotriz, en un contexto de creciente competencia internacional y de necesidad de las terminales de mejorar su eficiencia para sostener la producción y el empleo en el país.