El gremio de Sanidad ATSA Hurlingham denunció despidos que se produjeron luego de una afiliación masiva de trabajadores y acusa a la institución de impedir la organización sindical. El lunes habrá una audiencia urgente por presuntas prácticas desleales y antisindicales.
La tensión sindical crece en el Sanatorio Anchorena de San Martín. La filial Hurlingham de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) denunció una serie de despidos que, según sostiene la organización gremial, se produjeron luego de que trabajadores y trabajadoras del establecimiento comenzaran a afiliarse y organizarse sindicalmente.
El conflicto no comenzó esta semana. Desde enero de 2026, ATSA Hurlingham viene intentando establecer un canal formal de diálogo con la institución, perteneciente a la Obra Social Unión Personal, vinculada a UPCN. Según el sindicato, los reiterados pedidos de reunión y comunicación dirigidos a la Gerencia de Recursos Humanos no tuvieron respuestas favorables.
Ante la falta de interlocución, el gremio comenzó a recibir los reclamos de trabajadores del establecimiento. Entre las principales denuncias aparecen presuntos incumplimientos del Convenio Colectivo de Trabajo 122/75 de la actividad: falta de entrega de ropa de trabajo, sobrecarga laboral, falta de pago correspondiente a áreas cerradas, falta de reconocimiento de categorías de acuerdo con las tareas efectivamente realizadas y situaciones de malos tratos.
ATSA Hurlingham sostiene además que existe una situación institucional que viene dificultando la organización gremial desde hace tiempo. Según la organización, el Sanatorio Anchorena funciona en la zona desde 2016 sin haber formalizado su alta correspondiente ante la filial sindical que tiene jurisdicción en el establecimiento. Para el gremio, esta situación no es un dato menor: habría dificultado durante años el ejercicio de la representación sindical y el acceso de los trabajadores a la afiliación y organización gremial.

Frente a los reclamos recibidos y ante la falta de respuestas empresariales, durante julio ATSA Hurlingham decidió avanzar con una campaña de afiliación masiva. La decisión, según explicaron desde el gremio, respondió a la voluntad de trabajadores y trabajadoras que buscaban acceder a los beneficios de la organización sindical y comenzar a organizarse para reclamar colectivamente por sus condiciones laborales.
El conflicto tuvo un punto de inflexión el martes de esta semana. De acuerdo con la denuncia sindical, representantes de ATSA concurrieron a la institución con el objetivo de notificar formalmente su intervención y nuevamente no fueron recibidos por las autoridades. Posteriormente, según denunció el gremio, integrantes de la institución habrían identificado a algunos de los trabajadores que habían manifestado su afiliación sindical y, posteriormente, se produjeron despidos. La coincidencia temporal entre la afiliación, la organización gremial y los despidos llevó a ATSA Hurlingham a denunciar una posible conducta antisindical y a solicitar la intervención urgente de la autoridad laboral. Desde el sindicato calificaron la situación como un intento de disciplinamiento frente a los trabajadores que decidieron ejercer su derecho a organizarse.
En este contexto, ATSA sostiene que los trabajadores no pueden ser despedidos, discriminados o perseguidos por el solo hecho de decidir afiliarse a una organización sindical o participar de actividades vinculadas con la defensa colectiva de sus derechos. Además, los reclamos laborales denunciados por los trabajadores deberán ser analizados a la luz del Convenio Colectivo 122/75, que establece las condiciones laborales aplicables a los trabajadores comprendidos en su ámbito.
Este jueves, representantes gremiales y trabajadores realizaron una protesta en las puertas del Sanatorio Anchorena de San Martín para visibilizar el conflicto y reclamar respuestas a la institución. El próximo lunes se producirá una instancia decisiva: ATSA Hurlingham fue convocada a una audiencia ante el Ministerio de Trabajo de San Martín, con carácter urgente, en la que el sindicato llevará la denuncia por presuntas prácticas desleales y antisindicales. Entre los reclamos que serán planteados se encuentra la situación de los trabajadores despedidos y la necesidad de garantizar el ejercicio de la libertad sindical dentro del establecimiento.




