Este medio había anticipado la designación de Ramiro Cherñetz. La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, ya firmó su nombramiento como nuevo director de la Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales, área clave de la Secretaría de Trabajo. La designación generó un fuerte rechazo de la CGT y de las dos CTA, que repudiaron la llegada de un «reconocido abogado a sueldo de las patronales» a un organismo sensible para el movimiento obrero.
El abogado Ramiro Cherñetz fue designado al frente de la Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales (DNAS), el área de la Secretaría de Trabajo que regula la vida interna de los sindicatos, certifica autoridades y supervisa elecciones gremiales.
La decisión, oficializada en las últimas horas por la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, generó malestar en la cúpula de la CGT, desde donde calificaron el nombramiento como «una provocación con una orientación antisindical». Fuentes de la central obrera señalaron a Clarín que «prevalece lo ideológico por sobre la responsabilidad de garantizar una institucionalidad seria y transparente en la relación con las organizaciones sindicales».
Las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA Autónoma y CTA de los Trabajadores) emitieron un comunicado conjunto en el que repudiaron la designación. «Resulta una verdadera burla nombrar a un reconocido abogado a sueldo de las patronales empresarias en un área clave encargada de regular la vida interna de los sindicatos», señalaron Hugo Yasky y Hugo Godoy. Los dirigentes advirtieron que la DNAS es utilizada como «una herramienta de persecución, chantaje y disciplinamiento contra las organizaciones de la clase trabajadora» y recordaron las severas observaciones de la Comisión de Normas de la OIT sobre la falta de diálogo social genuino en la Argentina.
Cherñetz desarrolló toda su trayectoria profesional en el ámbito privado vinculado al derecho laboral empresario, asesorando a compañías y áreas de recursos humanos. Con su nombramiento, las centrales temen por su parcialidad hacia el sector empresario en la resolución de expedientes sensibles, como la intervención judicial de la UOM, la disputa por el reconocimiento de autoridades en el sindicato de gastronómicos UTHGRA o en el de marítimos, entre otros.





