Se trata de un fenómeno infrecuente pero con varios antecedentes. El crecimiento sin empleo o Jobless Growth explica el desacople entre la evolución de la actividad económica y el comportamiento del empleo de calidad en una economía.
La economía Argentina se encuentra en una etapa de debate por sus características muy peculiares: suba de la actividad económica, pero destrucción del empleo y fundamentalmente destrucción del empleo de calidad.
Durante 2025, el PBI se expandió 4,4%. Sin embargo, ese crecimiento convivió con una destrucción sostenida del empleo formal: entre los cuartos trimestres de 2024 y 2025 se perdieron más de 200 mil puestos registrados y el empleo asalariado privado acumuló siete meses consecutivos de caída.
Desde el el Centro de Estudios de Trabajo y Desarrollo (CETyD – EIDAES – UNSAM) explicaron que el nombre preciso del fenómeno en términos académicos es Crecimiento sin empleo o Jobless Growth.

«Este tipo de dinámica no es nueva. En la literatura se la conoce como jobless growth: procesos en los que la actividad crece, pero el empleo no acompaña. No se trata de un fenómeno exclusivamente local, distintas economías atravesaron situaciones similares bajo condiciones disímiles», señaló Matía Maíto del CETyD.
Como antecedentes repasa los casos de la India, desde los años noventa que combinó un crecimiento sostenido que le permitió posicionarse entre las economías más importantes del planeta, con resultados laborales muy limitados; Europa Central y del Este, tras la caída del comunismo; de la propia Argentina y el Brasil durante los años noventa; y de los Estados Unidos, luego de la crisis de 2001 ocasionada por el estallido de la burbuja tecnológica y las “punto com”.
«Estos antecedentes permiten ordenar la discusión: el crecimiento sin empleo no es una anomalía, sino el resultado de factores que pueden ser transitorios o de carácter más estructural», plantea Maito y detalla que el dinamismo reciente en Argentina se concentra en actividades con baja capacidad de generación de empleo (agro, minería, intermediación financiera), mientras que sectores intensivos en trabajo como la industria, la construcción y el comercio muestran un desempeño más débil o caídas.




