Ahora, a los argentinos les preocupan principalmente los salarios bajos y la falta de empleo

Un estudio de la Universidad de San Andrés revela que el deterioro de los ingresos y la falta de empleo desplazaron a la inflación como principal preocupación social, en un contexto de creciente malestar económico y caída en la aprobación del Gobierno. Mientras tanto, en segundo lugar quedó la inflación que, según los datos oficiales sigue en aumento rondando los 3 puntos porcentuales desde diciembre.

Los bajos salarios y la falta de empleo desplazaron a la inflación como las principales preocupaciones de los argentinos, según la última Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública elaborada por la Universidad de San Andrés en marzo de 2026. El relevamiento también muestra un deterioro en la percepción general sobre la situación del país y un aumento en la desaprobación del Gobierno nacional.

De acuerdo con el estudio, el 37% de los consultados identificó a los bajos salarios como el principal problema del país, ubicándolo en el primer lugar del ranking de preocupaciones sociales. Esta inquietud aparece con mayor fuerza entre las mujeres y alcanza su punto más alto entre sectores de clase media alta y personas de entre 44 y 59 años.

En segundo lugar se posicionó la falta de trabajo, mencionada por el 36% de los encuestados, lo que confirma que la cuestión laboral se consolidó como uno de los principales focos de preocupación social. El problema tiene mayor impacto entre los sectores de menores ingresos y también muestra una mayor incidencia entre mujeres que entre hombres.

La corrupción aparece en el tercer puesto con el 33% de las menciones, seguida por la inseguridad (30%) y la pobreza (27%). En este contexto, la inflación —que durante años encabezó las preocupaciones económicas— quedó relegada al sexto lugar con el 20% de las respuestas, pese a mantener una tendencia alcista en los últimos meses.

El informe destaca que los problemas vinculados al empleo y los ingresos se volvieron preocupaciones transversales, con niveles similares de inquietud entre distintos sectores sociales, franjas etarias y votantes de diferentes fuerzas políticas. En comparación con mediciones anteriores, la preocupación por la falta de trabajo creció seis puntos porcentuales, mientras que la inflación aumentó cinco.

En paralelo, la encuesta muestra un aumento del malestar social respecto de la situación general del país. Solo el 33% de los consultados se manifestó satisfecho con el rumbo de Argentina, mientras que el 65% expresó insatisfacción, lo que implica una caída de siete puntos en la valoración positiva respecto de noviembre de 2025.

En el plano político, la desaprobación de la gestión presidencial alcanzó el 59%, mientras que la aprobación se ubicó en el 38%. Además, el 56% de los encuestados consideró que la situación del país empeoró durante el último año y casi la mitad cree que podría seguir deteriorándose en los próximos doce meses. En este contexto, el estudio concluye que la preocupación por el empleo y los ingresos se consolidó como el principal termómetro del humor social y económico en la Argentina actual.