Las petroleras desautorizan a Vidal y ya ofrecen retiros y despidos en los yacimientos de Santa Cruz

Las empresas desautorizan a Claudio Vidal, el gobernador de origen petrolero de Santa Cruz, y avanzan con recortes de personal a pesar de la intervención del mandatario. Desde Camioneros reconocieron que llaman a los trabajadores para ofrecerles retiros voluntarios bajo amenaza de despedirlos.

La situación en la industria hidrocarburífera de Santa Cruz volvió a encender las alarmas entre los sindicatos de la provincia. Es que tras la reunión realizada el viernes entre representantes del Gobierno provincial del petrolero Claudio Vidal, operadoras y gremios, el dirigente del sindicato de Camioneros, Sergio Sarmiento, expresó una fuerte preocupación por el incumplimiento de compromisos por parte de algunas empresas, en especial en lo relacionado con la preservación de puestos de trabajo.

Según explicó el dirigente a Tiempo Sur, uno de los puntos que generó mayor malestar fue la ausencia de varias operadoras en el encuentro, que enviaron únicamente representantes legales sin capacidad de decisión. “Primero vi una falta de respeto de varias operadoras, no solo hacia los sindicatos sino también hacia el propio Gobierno que fue quien las convocó”, señaló.

Sarmiento detalló que algunas empresas optaron por enviar abogados que “ni siquiera conocían la situación del yacimiento”, mientras que solo una operadora estuvo representada por una autoridad con poder de decisión.

El dirigente gremial cuestionó además que, pese a los anuncios oficiales que hablaban de no avanzar con más despidos, en los hechos la situación sería distinta. “El gobierno salió diciendo que no tenía que haber más despidos, pero la realidad es que hoy hay empresas que están llamando a trabajadores para ofrecerles retiros o despidos”, afirmó.

Las petroleras desautorizan a Vidal y ya ofrecen retiros y despidos en los yacimientos de Santa Cruz

En ese marco, sostuvo que la preocupación central de los sindicatos es el avance de recortes de personal dentro de los yacimientos, algo que según explicó contradice los compromisos asumidos cuando las operadoras tomaron el control de las áreas.

Otro de los argumentos planteados por las compañías es la necesidad de reducir el costo de producción del barril de petróleo, que actualmente se ubicaría entre 45 y 50 dólares en la cuenca, mientras que las empresas buscan bajarlo a unos 30 o 35 dólares.

Sin embargo, Sarmiento consideró que ese ajuste no puede traducirse en más pérdida de empleo. “Ellos recibieron un yacimiento que ya estaba saneado de personal. Se fue muchísima gente cuando salió YPF. Hoy quieren seguir achicando y eso es lo que preocupa”, remarcó.

El dirigente también cuestionó la intención de algunas operadoras de reducir aún más las cuadrillas de trabajo. “Quieren que una sola persona haga tareas que en realidad requieren dos. Si retrocedemos en seguridad y condiciones laborales, que lo digan claramente”, agregó.