La UOCRA cerró un aumento escalonado y sumas fijas no remunerativas para el gremio de la construcción, en línea con la estrategia del Gobierno de limitar las recomposiciones salariales para tironear a la inflación, que lleva cuatro meses en aumento según datos oficiales.
El reciente acuerdo salarial alcanzado por la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) con aumentos moderados y escalonados quedó dentro del objetivo oficial de frenar la inflación. El entendimiento, firmado con las cámaras empresarias del sector, fija subas para enero y febrero que se ubican por debajo de la tendencia del Índice de Precios al Consumidor y refuerzan el esquema de recomposiciones acotadas que atraviesa a la mayoría de los convenios colectivos, bajo amenaza de negarles la homologación de los acuerdos.
El acuerdo, negociado por el gremio que conduce Gerardo Martínez junto a la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) y la Federación Argentina de Entidades de la Construcción (FAEC), establece incrementos acumulativos del 2% en enero y del 1,8% en febrero, calculados sobre los salarios básicos vigentes.
Además, se incorporó el pago de sumas fijas no remunerativas para ambos meses, a liquidarse de forma quincenal, un mecanismo cada vez más utilizado para evitar impactos permanentes en los básicos.

En la Zona A, por ejemplo, un sereno o ayudante percibirá una suma fija mensual de $96.800, mientras que un oficial especializado cobrará $121.800, montos que se ajustan según la región y los adicionales convencionales. Para actividades específicas encuadradas en el convenio 577/10, los jornales diarios también muestran aumentos moderados entre enero y febrero.
Las partes acordaron además mantener activa una comisión especial de seguimiento de las variables económicas y fijaron una nueva reunión para el 19 de febrero, cuando se discutirán los ajustes que regirán a partir de marzo.




