Dirigentes sindicales denunciaron que 20 millones de argentinos están endeudados y que 6 millones son morosos, con atrasos que superan los 90 días. Las centrales obreras convocaron a una movilización para este jueves a las 14 horas desde Independencia y Paseo Colón hacia el Palacio de Hacienda, en el marco de una jornada de protesta que incluirá la entrega de un documento con propuestas para frenar el endeudamiento familiar.
En una conferencia de prensa realizada este miércoles, los líderes de la CGT, las dos CTA y la UTEP anunciaron una movilización masiva al Ministerio de Economía para visibilizar la crisis de endeudamiento que afecta a millones de familias argentinas. La protesta, convocada para este jueves a las 14 horas desde la intersección de Independencia y Paseo Colón, apunta a denunciar lo que los dirigentes calificaron como «el aplastamiento de los salarios y la destrucción de puestos de trabajo» como consecuencia de la política económica del gobierno de Javier Milei.
Hugo Godoy, secretario general de la CTA Autónoma, fue contundente en su diagnóstico: «Ya van 340.000 trabajos formales destruidos y cerca de 30.000 empresas que siguen cerrando», afirmó, y agregó que «20 millones de personas están endeudadas y cerca de 6 millones son morosos, no pueden pagar, con atrasos que superan los 90 días». Godoy calificó la política de Milei como «criminal» y sostuvo que «no solamente nos pone una pistola en la cabeza sino que además nos mata, como mata a los jubilados, a los trabajadores sin puestos de trabajo».

Norma Morales, secretaria adjunta de la UTEP, puso el foco en el rol de las mujeres cuidadoras y la economía popular: «Nosotras somos las cuidadoras comunitarias, las que venimos también compartiendo una pregunta a toda la sociedad, y también a este gobierno: ¿quién cuida a las que nos endeudamos para sostener la vida de nuestras comunidades en los barrios populares? ¿quién nos cuida a las que nos endeudamos para comprar comida? ¿quién nos cuida cuando pedimos un préstamo para comprar un medicamento para nuestros hijos». Morales hizo referencia a las consecuencias en la salud mental y emocional de las personas: «Ese endeudamiento no nos deja dormir, nos lleva a la desesperación, nos lleva a tomar decisiones drásticas, a las que no tenemos que llegar» y, en ese sentido, insistió en que el endeudamiento «no es individual, como lo planteó el presidente de nuestro país, sino que es una deuda colectiva». «Un pueblo endeudado es un problema político, es la consecuencia de las políticas de este gobierno», afirmó.
Roberto Baradel, secretario general del SUTEBA, advirtió sobre el impacto del endeudamiento en diferentes sectores sociales y alertó sobre las consecuencias más dramáticas: «El problema del endeudamiento de las familias afecta a diferentes sectores, inclusive al pequeño y mediano empresariado, a las familias de trabajadores de clase media que se endeudan con los bancos o billeteras virtuales, o el endeudamiento de aquellas familias que menos tienen y recurren a usureros, y cuando no lo pueden pagar además son reclutados en barrios populares para el narco menudeo». Baradel insistió en que «no hay solución sindical sin solución política pero tampoco hay solución a favor del pueblo sin protagonismo popular, sin movilización de los trabajadores y trabajadoras».
También habló Juan Carlos Schmid, secretario general de la CATT, que planteó el drama de la deuda interminable: «Nosotros hacemos nuestra aquella consigna que dice vivimos debiendo y morimos debiendo, porque la deuda se torna eterna. Esta convocatoria tiene como objeto denunciar que la famosa dimensión moral que esgrime el gobierno es de absoluta falsedad. Lo que es inmoral es no tener ningún tipo de sensibilidad con gente de nuestro pueblo que se ha endeudado con las características que hemos narrado».
Desde la CGT, los cosecretarios generales Octavio Argüello y Cristian Jerónimo coincidieron en la gravedad del momento. Argüello planteó su preocupación por el día después: «El problema no es lo que está pasando ahora solamente sino lo que nos van a dejar». Jerónimo, por su parte, señaló que «el 70% de los 6 millones que están en situación crítica de deuda están por entrar en el Veraz que directamente los saca del sistema financiero» y cuestionó la velocidad del gobierno para aprobar leyes como el RIGI mientras «se hace el distraído» frente a la crisis de endeudamiento. El dirigente hizo un llamado a «la política federal» para que «se ponga al frente y se haga cargo de los problemas estructurales que tiene el pueblo argentino».




