Más de 50 sindicatos de la CGT Regional y las dos CTA locales se concentraron esta mañana en el centro de Morón para exigir un paro nacional y denunciar el ajuste del Gobierno.
El oeste del Conurbano bonaerense vive una intensa jornada de protesta. Con una columna que abarcó más de cinco cuadras, los gremios que conforman la regional de la CGT de Morón, Ituzaingó y Hurlingham, junto a las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA), se movilizaron por el centro del distrito. La convocatoria, bajo la consigna «los trabajadores decimos basta», marcó el puntapié inicial de un plan de lucha que se replicará en distintas regionales del país.
La cita fue a las 10:45 en la Plaza Morón, desde donde los manifestantes recorrieron las principales arterias del distrito para visibilizar su rechazo a las políticas neoliberales del gobierno de Javier Milei. La medida se enmarca en un reclamo por un paro nacional de 36 horas con movilización.
A través de un comunicado oficial, los gremios detallaron un extenso pliego de exigencias que incluye la apertura de paritarias libres y el cese inmediato de la reforma laboral impulsada por el Gobierno, a la que califican como «precarizadora». Los manifestantes denunciaron el «techo paritario» que sufren los trabajadores en distintas ramas y la precariedad de la vida a la que son sometidos los jubilados.
Uno de los ejes centrales de la protesta fue la crítica al ajuste fiscal que afecta a las provincias. En este sentido, los oradores hicieron hincapié en la grave situación financiera de la Provincia de Buenos Aires, señalando que la Casa Rosada le adeuda 18 billones de pesos. Esta cifra coincide con los reclamos judiciales que el gobernador Axel Kicillof mantiene ante la Corte Suprema, donde se detalla una deuda que incluye fondos previsionales, obras públicas paralizadas y la eliminación de programas clave.





La protesta también puso el foco en el desmantelamiento de los servicios públicos. Los gremios denunciaron la eliminación del Fondo de Incentivo Docente (FONID) y la quita del Plan Remediar, políticas que, advierten, afectan directamente a la educación y la salud de millones de compatriotas.
Más allá de la coyuntura, el comunicado de la CGT Regional apuntó a un horizonte político más amplio. Los dirigentes sostuvieron que la organización y unidad del movimiento obrero son fundamentales para frenar los «ataques directos a los sindicatos».
En ese sentido, llamaron a la elaboración de «un programa político, social, económico y cultural de cara a las elecciones nacionales del 2027», inspirándose en las históricas banderas de soberanía política, independencia económica y justicia social.
El acto contó con la presencia de los secretarios generales de los gremios más importantes de la región, como Camioneros, Sanidad y Gastronómicos, quienes rubricaron el documento que exige: Paro Nacional con movilización de 36hs, paritarias libres, abajo la reforma laboral de Milei, jubilaciones dignas y devolución de los remedios y la defensa de las obras sociales.




