La comunicación llegó este jueves a todos los «flybondiers». La empresa aseguró tener problemas «administrativos» que le imposibilitaron depositar los salarios. Hace 15 días les había comunicado la apertura de un plan de retiros voluntarios y les habló de determinaciones «drásticas».
Con una comunicación que llegó a cada trabajador en la que los saluda «hola flybondiers», la aerolínea low cost informó que no depositó los salarios del mes de marzo. Argumentó problemas «administrativos» que provocaron el desenlace.
«Desde ya lamentamos la demora que se produjo y queremos llevar tranquilidad sobre esto», señala el escrito que lleva la firma del «Equipo de Personas».
«Estamos 100% abocados a resolverlo a la brevedad y poder confirmarles el día de pago», señalan en una redacción que lleva más incertidumbre que precisiones a sus trabajadores. «Nuestro objetivo es que pueda realizarse lo antes posible», cierra.
No parece casual lo ocurrido en la Low Cost. Es que hace apenas 15 días se había comunicado con los «flybondiers» pero vía zoom y les un cronograma de dos plazos, cortísimos, para que acepten los retiros «voluntarios» propuestos.
En su intervención Verónica Funes, según pudo confirmar InfoGremiales, puso en contexto la toma de decisiones: «Es una decisión drástica. Un proceso de reorganización estructural que busca la efectivización de la operación. Esta es una propuesta que conversamos con el sindicato, con la gente de ATAF».
«Esta es una decisión para buscar sostener la operación a largo plazo. Fue una decisión muy difícil y que propone este acuerdo voluntario de ambas partes como una alternativa para que tengan ustedes tener la posibilidad de ver si les conviene», agregó Funes.

La noticia, que cayó como una bomba entre los trabajadores de la empresa que fue adquirida en junio de 2025 por el empresario argentino Leonardo Scatturice, a través de su fondo de inversión estadounidense COC Global Enterprise.
Algunos pensaban que con la inyección de recursos y contactos que podría aportarle Scatturice, que si garantizó un agresivo plan de marketing para la firma, podría cambiar la situación estructural. No ocurrió.
«Es para sanear un tema financiero y de caja que tiene la compañía», añadió Funes y habló en nombre del CEO de Flybondi pero no aclaró que ocurrirá con el futuro de la firma en un contexto de incertidumbre y en medio de versiones que circulan respecto de una hipotética relocalización de sus operaciones en el Paraguay.




