martes, octubre 26

Tras el pedido de Cristina, Dow Chemical revierte su decisión y confirma que no cierra su planta de San Lorenzo, Santa Fe

La decisión de Dow Chemical se conoció hoy tras una reunión en Desarrollo Productivo. La firma confirmó que no cierra la planta de San Lorenzo, Santa Fe. Lo había pedido expresamente Cristina en el cierre de campaña del Frente de Todos.

Dow Chemical confirmó hoy oficialmente que finalmente revirtió su decisión de cerrar su planta de San Lorenzo, Santa Fe. Lo hizo en el marco de una reunión con las autoridades de la cartera de Desarrollo Productivo.

La fábrica, que ocupa directamente a más de 200 empleados representados por el Sindicato Obreros Empleados Petroquímicos Unidos (SOEPU), entonces, continuará abierta y sus operaciones no serán mudadas de país.

Además, según trascendió, se consolidó una mesa de diálogo para poder negociar los detalles derivados de la decisión.

Desde lo político, la decisión es una respuesta al pedido expreso de Cristina en el cierre de campaña del Frente de Todos: “No podemos permitir el cierre de esa fábrica”, le había dicho a Alberto respecto de la planta de la multinacional Dow.

Cristina en el cierre de campaña del Frente de Todos

En la previa se había dictado una medida cautelar de no innovar, para la inutilización de los activos productivos involucrados, que se enmarcaba en una investigación por presunto abuso de posición dominante por parte de la firma investigada.

Cabe recordar que la empresa Dow Química Argentina S.R.L  abastece el 73% de la oferta local de polioxi propilenglicol y 41,5% de éteres glicólicos, por lo que tiene posición dominante en el mercado argentino.

Estos productos petroquímicos son insumos de uso difundido fundamentales para la industria automotriz, fábricas de colchones y electrodomésticos. La industria petroquímica se caracteriza por sus procesos productivos continuos e integrados, uso intensivo del capital, fuerte presencia de economías de escala y alto grado de especificidad de los activos productivos involucrados.

La pérdida de recursos económicos ante la destrucción innecesaria de los factores productivos conlleva a un aumento de los costos de entrada de nuevos competidores, un aumento en los costos de transacción para la adquisición de los productos que se dejan de fabricar en nuestro país, y una afectación directa en el mercado laboral.