La decisión de Volkswagen de reemplazar la pick up fabricada en General Pacheco por una nueva generación con componentes mayoritariamente importados de China desató una crisis en cadena entre los proveedores locales. Las autopartistas multinacionales Kromberg & Schubert e Irauto ya confirmaron su salida del país, mientras Pelzer System agoniza con apenas 13 trabajadores.
La decisión de Volkswagen de reemplazar la actual pick up Amarok, fabricada en la planta de General Pacheco, por una nueva generación que se ensamblará localmente pero con piezas mayoritariamente de origen chino, generó una profunda crisis en una decena de proveedores dedicados exclusivamente a fabricar autopartes para esa camioneta. La empresa comunicó oficialmente la novedad en abril del año pasado, pero los impactos en toda la cadena de valor se están comenzando a sentir ahora, a pocos meses de que la emblemática «chata» deje de fabricarse en el país.
Diversas fuentes gremiales y empresarias del Parque Industrial de Pilar confirmaron que una de las empresas que ya decidió bajar la persiana es Kromberg & Schubert, un grupo alemán especializado en sistemas eléctricos y cableado para la industria automotriz. Su producto principal son los mazos de cables y era proveedor exclusivo de Volkswagen para la Amarok. La empresa llegó al país en septiembre de 2009 para iniciar ese proyecto y ahora informó que se irá a fin de año, dejando a más de 200 empleados en la calle.
Otra autopartista que ya decidió abandonar el país es Irauto, la filial industrial argentina del grupo español Antolin. La firma fabrica techos interiores para autos y tiene una única planta en la localidad bonaerense de Benavídez, donde emplea a unos 80 trabajadores. Hay versiones en el sector que indican que las líneas de producción de esta planta pasarían a manos de Trefelt, otra autopartista que también produce piezas para la terminal alemana.

También Pelzer System, perteneciente al grupo internacional Adler Pelzer, está agonizando. La empresa se instaló en el Parque Industrial de Pilar en 2009 para abastecer a la Amarok de insonorizantes y alfombras, y creó para ese proyecto unos 100 puestos de trabajo. Hoy quedan apenas 13 trabajadores que buscan nuevos negocios para evitar la retirada final del grupo de la Argentina. Fuentes cercanas precisaron que los trabajadores supieron entre febrero y marzo que Pelzer no había sido elegida para la nueva Amarok, y a partir de ese momento hubo varios conflictos y paradas de planta.
La lista sigue: Motherson, del grupo multinacional de origen indio, también verá afectado gran parte de su negocio, aunque su presencia en el país no estaría en juego porque trabaja para otros clientes. Lo mismo sucede con Caimari, empresa argentina constituida en 1956 que fabrica materiales textiles técnicos y aislantes, y con Albano Cozzuol, que también vio fuertemente afectado su negocio con el cambio de la Amarok, aunque Volkswagen le mantuvo algunas piezas. De los 60 proveedores locales que supo tener la terminal de origen alemán, ahora quedarán 16 para el nuevo proyecto.
Consultadas fuentes de la Asociación de Fábricas de Autocomponentes (AFAC), hicieron referencia a un informe elaborado por la asociación que muestra que desde abril de 2009 a la fecha cerraron sus actividades o cancelaron proyectos de relevancia en la Argentina unas 63 empresas autopartistas.
El cierre de estos proveedores se suma a otros casos recientes en el sector, como el de Adient Automotive Argentina, que confirmó el fin de su planta de Pueblo Esther, Santa Fe, donde fabricaba las butacas para la Chevrolet Tracker de General Motors, dejando a 70 trabajadores sin empleo. La empresa pasará a importar esos componentes desde Brasil. La crisis autopartista ya dejó un saldo de 4.100 empleos perdidos en 2025, según AFAC, y las proyecciones para 2026 no son alentadoras.




