El intendente de Morón Lucas Ghi destacó el trabajo articulado entre el municipio, la Provincia, los sindicatos y la empresa para lograr la reapertura del Frigorífico San Roque. Aún resta resolver la situación de un 10 por ciento de los trabajadores.
Luego de más de tres meses de incertidumbre, el Frigorífico San Roque de Morón volvió a poner en marcha sus motores. El cierre, ocurrido en marzo pasado como consecuencia del desplome del consumo de carne, dejó a más de 150 familias en vilo. Sin embargo, gracias a una mesa de diálogo impulsada por el municipio, el gobierno provincial, los sindicatos y la empresa, la planta reabrió sus puertas, aunque todavía resta resolver la situación de un porcentaje de los trabajadores.
En diálogo con Página/12, el intendente Lucas Ghi describió el proceso como un ejemplo de articulación. “Me ratifica en un compromiso y una obligación, porque si bien desde el municipio no administramos los resortes de la economía, lo que no podemos hacer es permanecer indiferentes ante un fenómeno de este tipo que golpea la calidad de vida de más de 150 familias”, señaló el jefe comunal. La mesa de trabajo, de la que participaron los ministerios de Producción y Trabajo bonaerenses, encabezados por Augusto Costa y Walter Correa respectivamente, se mantiene abierta para resolver la situación de cada empleado.
“Se pudo reabrir y el escenario angustiante está superado, pero queda entre el 10 y 15 por ciento de los trabajadores a los que hay que resolver”, explicó Ghi, en referencia a los empleados que aún no han sido reinsertados. La firma, Ganadera San Roque, retomó sus operaciones tras una inversión para modernizar el sistema productivo, con el apoyo del municipio y la Provincia para ampliar su capacidad de comercialización.
La reapertura se da en un escenario nacional particularmente adverso para el sector. El consumo de carne vacuna en Argentina cayó a su nivel más bajo en 20 años, con una retracción del 6,1% interanual en mayo, según datos de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra). Esta situación, atribuida a la pérdida del poder adquisitivo de las familias, también impactó en la faena de animales, que registró en mayo su noveno nivel más bajo para ese mes en los últimos 47 años .
Ghi no ocultó su “desazón” por el contexto económico y fue contundente al analizar las causas. “La situación de los trabajadores no es una consecuencia indeseada de este modelo, es el modelo”, afirmó, en referencia a las políticas del gobierno de Javier Milei. “Tiene que ver con un cambio en la matriz productiva que impulsa el gobierno, que deja atrás un entramado de pequeñas industrias, proveedores de cadena de valor de muchos años, y se pasa a un modelo donde eso progresivamente tiende a desaparecer, en un mundo vinculado a los servicios con una preeminencia desde lo financiero, una primarización económica que hace inviable la inserción laboral a la enorme mayoría del conurbano”, concluyó el intendente .




