Empleados de las salas de casino de la empresa Emprendimientos Crown S.A. en toda la provincia, incluyendo Viedma, Cipolletti, Roca y Las Grutas, exigen respuestas a la empleadora y al gremio ALEARA ante una crisis que atribuyen a la nueva gerencia y a la transformación de los casinos en espacios nocturnos sin control.
Los trabajadores de las distintas salas de Casino del Río, pertenecientes a la firma Emprendimientos Crown S.A., se declararon en estado de alerta y advirtieron que podrían avanzar con medidas de fuerza y retenciones de servicio ante la falta de respuestas a sus reclamos salariales y condiciones laborales. A través de un comunicado conjunto, los empleados de Cipolletti, Roca, Choele Choel, Villa Regina, Las Grutas, Cinco Saltos y Catriel expresaron su total apoyo a los compañeros de la sucursal Viedma, donde el conflicto se ha profundizado en las últimas semanas. La protesta apunta contra la conducción del establecimiento, a la que califican de «designación con aval político por encima de lo privado», y cuestionan la gestión del gerente Nicolás Indelman, a quien señalan por falta de experiencia en el sector.
Uno de los ejes centrales del reclamo es la transformación del modelo operativo del casino. Según denunciaron, la actividad tradicional del juego de azar fue relegada para priorizar eventos masivos durante los fines de semana, convirtiendo el espacio en un «boliche nocturno» con gran afluencia de jóvenes de corta edad. Los trabajadores alertaron que esta dinámica derivó en episodios de violencia, desorden y presunto consumo de sustancias dentro del establecimiento, así como hurtos en los estacionamientos que afectan a huéspedes y clientes habituales. «Lamentablemente no es la imagen que alguna vez representó este casino», señalaron en el comunicado, y cuestionaron la falta de medidas de seguridad ante situaciones puntuales como el ingreso de armas de fuego y armas blancas, exponiendo a trabajadores y clientes.

En materia salarial, los empleados sostienen que perciben ingresos congelados que no alcanzan para cubrir la canasta básica familiar, y denuncian que muchos compañeros se ven obligados a solicitar adelantos de sueldo antes de mitad de mes para afrontar gastos esenciales como alquiler, servicios y salud. La Cámara de Puertos, en un contexto diferente, había señalado que su propuesta superaba la inflación proyectada, pero en este caso los trabajadores del casino aseguran que la falta de paritarias y el congelamiento de haberes profundiza su situación de vulnerabilidad. También cuestionaron los despidos injustificados de compañeras, en su mayoría con carga familiar, y reclamaron la intervención de la Secretaría de Trabajo provincial, Lotería de Río Negro y el Municipio de Viedma para que verifiquen las condiciones laborales y el funcionamiento del establecimiento.
El malestar se extiende también a la representación sindical. Los trabajadores manifestaron un «total desamparo institucional» por la falta de respaldo por parte del gremio ALEARA, que encabeza la negociación colectiva del sector. Según denunciaron, no han recibido el acompañamiento esperado ante los reclamos realizados, lo que generó una sensación de falta de contención en un momento crítico. A esto se suma el cierre definitivo del casino del balneario El Cóndor, una decisión empresarial que, según los empleados, se ejecutó sin explicaciones ni certezas sobre la reubicación del personal, dejando a varias familias en situación de extrema vulnerabilidad.
Por el momento, los trabajadores sostienen el estado de alerta y aguardan respuestas de la empresa, la representación gremial y los organismos competentes. En caso de persistir el silencio, advirtieron que no descartan avanzar con medidas de fuerza y retenciones de servicio, dentro del marco legal correspondiente. «No reclamamos privilegios. Reclamamos trabajo digno, salarios acordes, respeto por nuestras tareas», concluyeron en el comunicado, mientras la atención se centra ahora en la posible intervención de Lotería de Río Negro y las autoridades laborales para destrabar un conflicto que amenaza con escalar en las próximas semanas.




