El ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald Báscolo, advirtió que, pese a la recuperación parcial del empleo en la construcción durante 2025, la industria y las pymes continúan golpeadas por la caída del consumo y el avance de las importaciones, un escenario que anticipa mayores tensiones laborales en 2026.
El ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald Báscolo, realizó un balance del mercado laboral provincial al cierre de 2025 y advirtió que el panorama para el año en curso presenta importantes desafíos. Si bien destacó una recuperación parcial del empleo en la construcción, alertó que la industria y el entramado pyme continúan seriamente afectados por la caída del consumo interno y el avance de las importaciones.
Según explicó el funcionario, 2024 fue el año más crítico para el empleo privado registrado en la provincia, con un fuerte impacto en la construcción tras el freno de la obra pública nacional. Frente a ese escenario, el Gobierno santafesino decidió sostener la actividad mediante inversión propia, una estrategia que permitió amortiguar la pérdida de puestos de trabajo en uno de los sectores más sensibles.
Durante 2025, la construcción mostró signos de recuperación gracias al impulso de la inversión provincial, que pasó de 500 millones de dólares en 2024 a casi 1.500 millones en 2025. A ese esfuerzo se sumó el aporte del sector privado, que mantuvo obras en ejecución pese al contexto económico nacional adverso, lo que permitió recomponer parcialmente el nivel de empleo.

El panorama fue distinto para la industria. Báscolo señaló que la performance industrial durante 2025 resultó incluso peor que la del año anterior, debido a que el mercado interno no logró consolidar una recuperación y se intensificó el ingreso de productos importados. Esta combinación golpeó con fuerza a sectores clave como el textil, el calzado, el cuero, la línea blanca y la metalurgia.
A esa situación se agregó el crecimiento de las compras directas al exterior a través de plataformas digitales, que multiplicaron el volumen de importaciones y trasladaron el impacto de manera directa al consumo local, profundizando las dificultades para la producción nacional y regional.
El ministro advirtió que este escenario configura un clima de mayor conflictividad laboral de cara a 2026. Si bien se proyecta una recuperación económica a nivel general, aclaró que no será homogénea y que los sectores más dinámicos del país no son los que concentran empleo en Santa Fe.
Mientras actividades como el gas, el petróleo y la minería impulsan el crecimiento en otras provincias, el entramado productivo santafesino sigue dependiendo en gran medida de las pequeñas y medianas empresas, que continúan condicionadas por la falta de demanda interna y las dificultades de acceso al financiamiento. “Es el sector que más empleo genera y el que más está sufriendo”, resumió Báscolo, según consignaron María José Valdéz e Ileana Hotschewer en El Litoral.




