Se trata de la Agrupación Azucena Villaflor, promotora de la denuncia contra Abel Furlán en la seccional Campana. Acusa a Abel Furlán de «desmanejos» y pide «elecciones limpias». Su presentación judicial derivó en la intervención de la organización a nivel nacional.
En medio del tembladeral política y sindical que desató la intervención judicial de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), tal vez el gremio más emblemático de la argentina, la Agrupación Azucena Villaflor – Lista Naranja, promotora de la denuncia que dio origen a la determinación de los jueces, salieron a marcar su posición.
«Los afiliados de base sabemos que no hay persecución. Hay años de desmanejos con la plata de los metalúrgicos que Furlan intenta tapar buscando apoyo en otros sindicatos y en la política», señalaron los opositores que en la seccional del líder metalúrgico.
Los dirigentes hablan de un negocio de «cientos de millones de pesos de los metalúrgicos que hasta hoy no tienen rendición de cuentas» y de un «desastre» en la obra social en la que «los ascensores del Sanatorio no funcionan».

Respecto del origen de la denuncia, acusaron «fraude» y la presencia de «barras bravas y policías para condicionar el voto» en los comicios de Zárate Campana.
Y le enviaron un mensaje a los aliados: «A los gremios les decimos claro: cualquier apoyo a Furlán no es solidaridad. Es bancar a un tipo que usa la UOM para sus negocios personales», señalaron desde la Agrupación.
La posición del oficialismo es clara. Denuncian una maniobra política para condicionar al gremio en un momento de creciente conflictividad laboral y hablan de un grupo que promueve la denuncia que estuvo financiado por Paolo Rocca, un viejo enemigo de Abel Furlán que tiene una de sus bases de sustentación justamente en Campana, de donde proviene la crisis que terminó judicializada.




