Palazzo y Cisneros impulsan el proyecto para reducir la jornada laboral a seis horas sin pérdida salarial

Los diputados de Unión por la Patria, Sergio Palazzo y Carlos Cisneros presentaron una iniciativa que propone bajar el límite diario de ocho a seis horas, con un tope semanal de 36 horas. El texto también incorpora el derecho a la desconexión digital y establece reducciones para el trabajo nocturno y en ambientes insalubres. Los legisladores de extracción sindical retoman una agenda que quedó suspendida en 2023.

Unión por la Patria volvió a poner sobre la mesa el debate por la reducción de la jornada laboral. Los diputados nacionales Sergio Palazzo y Carlos Cisneros presentaron un proyecto de ley que propone disminuir la carga horaria máxima de trabajo de ocho a seis horas diarias, sin que ello implique una reducción en la remuneración de los trabajadores. La iniciativa, firmada por ambos legisladores y dirigentes del gremio La Bancaria, retoma una discusión que había quedado inconclusa durante 2023, cuando distintas propuestas sobre el mismo tema obtuvieron tratamiento en comisión pero nunca llegaron al recinto.

Actualmente, la jornada laboral en la Argentina está regulada por la Ley 11.544, que establece un límite de ocho horas diarias o 48 semanales. El nuevo proyecto plantea reducir ese máximo a seis horas por día o 36 horas semanales, aunque contempla la posibilidad de extender la jornada hasta siete horas diarias cuando las tareas se desarrollen exclusivamente entre los días lunes y viernes. Los diputados también proponen modificar los límites para actividades con regímenes especiales: en el caso del trabajo nocturno, el máximo pasaría de siete a cinco horas y quince minutos, mientras que para tareas insalubres bajaría de seis a cuatro horas y media.

El proyecto incorpora además el denominado derecho a la desconexión digital, con el objetivo de impedir que los trabajadores reciban requerimientos laborales fuera de su horario de trabajo. «El empleador no podrá exigir a la persona que trabaja la realización de tareas, ni remitirle comunicaciones, por ningún medio, fuera de la jornada laboral, salvo razones de urgencia previamente determinadas», establece el texto. La iniciativa busca garantizar «el pleno ejercicio de su tiempo de descanso, así como el goce de las licencias previstas por la ley».

La discusión sobre la reducción de la jornada laboral ya había ganado espacio en el Congreso durante la campaña electoral de 2023, cuando se presentaron al menos siete proyectos, aunque ninguno logró avanzar más allá del tratamiento en comisión. Durante ese debate, la Confederación General del Trabajo (CGT) respaldó la reducción horaria como «un medio de generar más empleo y distribuir mejor el beneficio extraordinario del capital», mientras que la Unión Industrial Argentina (UIA) rechazó la propuesta y la calificó como una norma «que entra por la ventana» en pleno contexto electoral.

Con la presentación formal del proyecto, la iniciativa deberá ahora iniciar nuevamente su recorrido legislativo. El primer desafío será obtener dictamen de comisión para luego intentar reunir los consensos necesarios que le permitan llegar al recinto de la Cámara de Diputados. Palazzo ya adelantó que la propuesta podría implementarse de manera escalonada, comenzando con una reducción inicial de una hora, y que la negociación colectiva definiría el esquema final, ya sea mediante una disminución de las horas diarias o a través de una jornada menos de trabajo por semana.