El coronel mayor retirado Ariel Guzmán dejó su cargo como administrador de la liquidación del IOSFA tras una reunión con el ministro de Defensa, Carlos Presti, quien le pidió la renuncia por los tiempos del proceso. En paralelo, ATE denunció que están en riesgo 600 puestos de trabajo y advirtió por el futuro de 13 hoteles y dos recreos que dependen de la obra social.
La crisis que atraviesa la obra social de las Fuerzas Armadas sumó un nuevo capítulo con la renuncia del coronel mayor retirado Ariel Guzmán, quien estaba a cargo de la administración de la liquidación del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA). Según difundieron algunos medios, fue el propio ministro de Defensa, el teniente general Carlos Presti, quien le pidió la renuncia durante una reunión que mantuvieron el miércoles, disconforme con los tiempos del proceso de liquidación del organismo. La salida se produce en plena transición entre el antiguo IOSFA y la nueva Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), creada por el Gobierno como reemplazo, y en un contexto de deuda con prestadores que asciende a unos $213.000 millones.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, lanzó una durísima acusación contra los responsables de la obra social. «Los milicos que dirigen la IOSFA se esconden como ratas!», escribió en su cuenta de X. «No vamos a permitir que despidan a los trabajadores. Reventaron la obra social, la fundieron. Cuando llegaron había un superávit de $25.000 millones y ahora hay una deuda de más de $500.000 millones. Qué hicieron con la guita!! Se la robaron toda!!», denunció. Y agregó con ironía: «PD: hoy se escondieron en el baño de una oficina. En serio ustedes van a ser los que van a defender las Malvinas?».
En paralelo, los trabajadores nucleados en ATE se concentraron en las puertas de la OSFA para denunciar que están en riesgo unos 600 puestos laborales y advertir sobre el futuro de los complejos destinados al turismo social. Los despidos anunciados para fin de mes afectarán el funcionamiento de 13 hoteles y dos recreos distribuidos entre Mar del Plata, Córdoba y Bariloche. «La obra social no se quiere hacer más cargo de los hoteles sociales y los pasó todos a las FF.AA.», relató Pablo, un trabajador despedido del complejo de Ascochinga, en Córdoba, quien agregó que «no se sabe si los van a vender o los van a privatizar». En diálogo con Radio Provincia, el empleado denunció que «más de 10 contratados -por más de 20 años- han quedado sin trabajo» y sin indemnización, a los que se sumarían «más de 20 empleados de planta permanente que serán cesanteados».
La situación se vuelve particularmente compleja porque, mientras avanza la liquidación del viejo instituto, el IOSFA continúa interviniendo en la atención de los afiliados. El propio organismo comunicó esta semana a sus prestadores que las prestaciones siguen siendo brindadas por IOSFA y pidió que no se emitan facturas a nombre de la nueva OSFA. Antes de dejar su cargo, Guzmán había planteado al ministro su preocupación porque el presidente del directorio de OSFA, el general de brigada Pablo Guillermo Plaza, había solicitado que la estructura residual del IOSFA continuara brindando atención médica mediante su red de prestadores más allá del 30 de septiembre, fecha prevista originalmente para finalizar esa tarea. Los trabajadores de Ascochinga anunciaron que realizarán una asamblea el próximo miércoles y que tienen previsto cortar la calle para visibilizar el reclamo, con el respaldo de los municipios de La Granja, Aguas de Oro y Salsipuedes.





