Médicos de cabecera y odontólogos del PAMI anuncian un paro de 72 horas para reclamar mejores ingresos

La Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA) dispuso un plan de lucha que incluye la reprogramación de turnos y la atención exclusiva de urgencias de PAMI a partir del miércoles. La medida se produce después de que el Instituto interrumpiera «inconsultamente» la mesa de negociación retributiva que mantenía con el gremio.

Los médicos de cabecera y odontólogos que prestan servicios para el PAMI anunciaron un paro de 72 horas a partir del próximo miércoles en reclamo de una recomposición salarial y en rechazo a la licuación de sus ingresos. La medida fue dispuesta por la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA), que notificó formalmente al Instituto y al Ministerio de Capital Humano su decisión de avanzar con un plan de lucha y acción directa. La entidad fundamentó la protesta en la interrupción «inconsultamente» de la mesa de negociación que mantenía con el PAMI para tratar el tema retributivo de los médicos de cabecera y odontólogos, y las consecuencias derivadas de la Resolución 1107 del 9 de abril de 2026.

En la carta documento enviada a las autoridades, APPAMIA advirtió que «de no lograr un entendimiento razonable que tutele a nuestros representados, se implementarán todas aquellas acciones que legalmente correspondan», y destacó «la responsabilidad solidaria de la dirigencia de ese Instituto que adoptó medidas ilegítimas en perjuicio de nuestros representados, hechos que de no resolverse afectarán el funcionamiento de esa obra social y el daño consecuente para todos los beneficiarios del PAMI». La organización también denunció la situación ante el Ministerio de Capital Humano.

El plan de lucha incluye la reprogramación de los turnos de atención durante el período de protesta. Durante las jornadas de reclamo, los profesionales atenderán únicamente a los pacientes que presenten «patologías de tratamiento inmediato a criterio médico» y se limitarán a la prescripción de medicamentos por patologías prevalentes. Además, se atenderán solo dos pacientes por día por demanda espontánea. Los profesionales tampoco emitirán OMES (Órdenes Médicas Electrónicas) durante esos días; en caso de que los pacientes las requieran, se les indicará solicitar asistencia al servicio de emergencias del PAMI y realizar la consulta como «código verde».

El conflicto se enmarca en el rechazo a la Resolución 1107/2026, que introdujo en abril un nuevo esquema de remuneración que fija la cápita mensual por afiliado en $2.100 y elimina la consulta presencial como fuente de ingreso. Según los cálculos de APPAMIA, los profesionales pasaron de percibir alrededor de $2.100.000 mensuales a $1.400.000, lo que representa una reducción superior al 50% de sus ingresos. Para alcanzar un ingreso que permita sostener un consultorio alquilado, un médico debería tener asignados cerca de mil jubilados, una carga considerada inviable sin deteriorar la calidad de la atención.