El cordobesismo atraviesa sus horas más complicadas. Los gremios docentes confirmaron un paro la semana próxima desde el miércoles hasta el viernes. Se escapa la posibilidad de mostrar gestión como pilar de una tercera vía.
La tercera propuesta salarial que había elevado el Gobierno de Córdoba a los docentes no convenció a los gremios y la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (Uepc) mostró un contundente rechazo a la propuesta salarial del gobernador Martín Llaryora.
Además confirmaron un paro por 72 horas la semana próxima desde el miércoles y hasta el viernes, con movilización en la primera jornada de medida de fuerza. Toda una demostración callejera de malestar social.
Desde el inicio del ciclo lectivo hubo tres paros docentes en Córdoba; los dos últimos hilvanados en una medida de fuerza de 48 horas. La situación golpea a la educación y al proyecto político del cordobesismo que planeaba mostrarse como una tercera vía y una alternativa de gestión. El proyecto había tenido un revés con Provincias Unidos y parece de dificultosa instalación.

Desde el gremio argumentaron la quita de una cláusula gatillo que ataba aumento por IPC sujeto a recaudación.
Los argumentos para el rechazo también estuvieron puestos en el ingreso de algunos aumentos al blanco para que sea remunerativo y en algo que la conducción del gremio solapó después de la última reunión en El Panal, pero causa mucho rechazo en los docentes: la discusión acerca de lo descontado en los días de paro.
Este mismo miércoles, los estatales agitaron el clima en las calles de Córdoba por la reforma jubilatoria provincial y la situación de la Caja de Jubilaciones.




