Los salarios registrados volvieron a perder la carrera frente a los precios en febrero. La baja de los últimos seis meses llega al 4,3% en términos reales y el cepo paritario amenaza con profundizarla. El «dibujo» del INDEC con los informales.
Los salarios registrados -que incluyen públicos y privados- aumentaron 1,8% en febrero, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), mientras que la inflación se posicionó en 2,9% durante ese mes. Se trata de la sexta baja real consecutiva y los haberes acumulan un recorte de 4,33% en los últimos seis meses, según el cálculo de Ámbito en base a los datos oficiales.
En febrero, el poder adquisitivo cayó 1,1% en el total de los registrados. Desagregando, los públicos aumentaron 2,3%, mientras que los privados lo hicieron un 1,6%, por lo que perdieron un 0,55% y un 1,3% de su poder de compra real, respectivamente.
El dato curioso, que pone la lupa sobre las mediciones del INDEC cada vez más cuestionadas, es el aumento que hipotéticamente tuvieron los no registrados. Para el instituto estadístico los informales le ganaron con comodidad la carrera a los precios y consiguieron un incremento del 4,6%. Llamativo.
Si se toma como parámetro el inicio del gobierno de Javier Milei, los salarios registrados pierden 8,87% real. Sin embargo, al desagregar los datos, los públicos fueron los más perjudicados con una caída del 18,35% del poder adquisitivo, mientras que los privados retrocedieron un 3,54% real.
Sobre marzo, el economista Luis Campos resaltó que se espera una nueva caída del poder adquisitivo. Y es probable, debido a que el IPC se ubicó en el 3,4%, marcando su nivel más alto desde marzo de 2025. A la par, Equilibra sumó que «los gastos fijos treparon 5,1%», por lo que es probable que el ingreso real registrado y, especialmente, el disponible hayan retrocedido en marzo.
«Los últimos meses fueron duros», admitió la semana pasada el presidente Javier Milei en un extenso mensaje en redes sociales, donde también apuntó contra el periodismo y pidió «paciencia» a la sociedad. Sin asumir responsabilidades, el mandatario volvió a atribuir las tensiones económicas a «las bombas que dejaron los irresponsables psicópatas kirchneristas».




