jueves, agosto 11

Godoy: «¿Por qué hay que hablar de subsidios a quienes menos tienen, si hoy el problema es que los recursos principales del Estado se utilizan para pagar subsidios a empresas transnacionales?»

El secretario general de ATE Nacional, Hugo Godoy, sostuvo que «es necesario construir una intervención fuerte de las políticas publicas para generar producción y trabajo» y advirtió que «las políticas neoliberales generan desocupación y desempleo». Además pidió que se ponga el acento en la transferencia del Estado a los poderosos.

En el marco del ultimo panel de la Semana Social 2022 de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, denominado «Del paradigma del subsidio al paradigma del trabajo», Godoy se preguntó «por qué hay que hablar de subsidios a quienes menos tienen, si hoy el problema principal, los recursos principales del Estado se utilizan para pagar subsidios a empresas transnacionales».

En esa línea dijo que «las empresas transnacionales ponen precios internacionales al mercado interno» y que «se produce en pesos y nos cobran en dólares, por eso el Estado tiene que intervenir para poner límites».

«Las políticas públicas tienen que estar destinadas a generar el fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas, del movimiento cooperativo, y de la distribución de ingresos de los sectores populares, es decir, de una justa distribución de ingresos para fortalecer lo que en economía se llama ‘mercado interno'», añadió.

Godoy: "¿Por qué hay que hablar de subsidios a quienes menos tienen, si hoy el problema es que los recursos principales del Estado se utilizan para pagar subsidios a empresas transnacionales?"

El gremialista dijo que «ante el paradigma o la propuesta subsidio o trabajo, no hay ninguna duda que es el trabajo, porque el trabajo organiza la vida social y dignifica, y también sabemos que la política neoliberal es generar desocupación y desempleo».

Godoy sostuvo que «así cómo se generó el salario universal a la niñez o una ley para garantizar el derecho a la jubilación, debemos crear un salario universal para quienes no tienen para comer o para quienes no tienen el derecho de trabajar porque el sistema productivo en nuestro país no posibilita el pleno empleo».

El dirigente propuso «un salario universal para terminar con el hambre de 4,5 millones de personas» y en ese sentido «se deben direccionar los esfuerzos de las políticas publicas».

Además, destacó que «las organizaciones sociales son sindicatos que han surgido de los barrios y han sabido construir esperanza en nuestro pueblo. Son trabajadores y trabajadoras desocupados de los barrios los que enfrentan la lucha contra el hambre y la pobreza».